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La estrategia bélica explicada a través de metáforas y eficaces ejemplos, convierte a El arte de la guerra en uno de los más vigorosos libros de psicología aplicada jamás escrito. En esta edición, detrás de cada capítulo, se pueden leer apuntes y anotaciones, que trasladan la filosofía militar china al mundo de la empresa y los negocios. Un texto milenario para emprendedores y luchadores, que aporta soluciones éticas, métodos posibles y mecanismos eficaces para alcanzar el éxito. Como diría Sun Tzu: "Prudencia con creatividad y firmeza con paciencia, para alcanzar la victoria".
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Seitenzahl: 109
Veröffentlichungsjahr: 2022
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El Arte de la guerra aplicado a la empresa
Táctica y estrategia para hacer buenos negocios
Carlos Font
Font, Carles
El arte de la guerra aplicado a la empresa : táctica y estrategia para hacer buenos negocios / Carles Font ; coordinado por Mónica Piacentini. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Del Nuevo Extremo, 2014.
E-Book.
ISBN 978-987-609-525-9
1. Superación Personal. I. Piacentini, Mónica, coord. II. Título
CDD 158.2
© 2012, Editorial Del Nuevo Extremo S.A.
A. J. Carranza 1852 (C1414 COV) Buenos Aires Argentina
Tel / Fax (54 11) 4773-3228
e-mail: [email protected]
www.delnuevoextremo.com
Imagen editorial: Marta Cánovas
Diseño de tapa: M.L.
Diseño interior: Marcela Rossi
Primera edición en formato digital: septiembre de 2014
Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del “Copyright”, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático.
Inscripción ley 11.723 en trámite
ISBN edición digital (ePub): 978-987-609-525-9
Digitalización: Proyecto451
Sun Tzu: guerrero y poeta
El ilustre general chino Sun Tzu, uno de los más relevantes filósofos orientales, experto en relaciones internacionales y sabio en asuntos de la política, es el autor del manual de estrategia militar más antiguo que se conoce: El arte de la guerra.
Este tratado, escrito alrededor del año 500 a.C., descubre los secretos de la logística y el armamento, reseña los sistemas de mando, explica las llaves de la comunicación y las claves de la disciplina, diferencia los niveles de rango, y sobre todo, establece pautas de estrategia absolutamente innovadoras que aún hoy siguen vigentes.
Los ensayos de Sun Tzu influyeron en la obra de Maquiavelo, fueron decisivos en los planes militares de Napoleón, y modelaron las ideas políticas de Mao Tse Tung. Muchos lo consideran el mejor libro de estrategia que se haya escrito, porque es el único tratado sobre la guerra que establece pautas para alcanzar soluciones pacíficas.
Llegó por primera vez a Europa traducido por el sacerdote jesuita J. J. M. Amiot en los años anteriores a la Revolución Francesa.
El pensamiento de Sun Tzu se apoya en estos dos preceptos fundamentales:
1. Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño.
2. El supremo Arte de la Guerra es someter al enemigo sin luchar.
Estas ideas, muy difundidas en Asia, llegaron rápidamente a Japón, donde los militares nipones las adoptaron, y le agregaron conocimientos propios. El Samurai Miyamoto Mushashi, estudió los textos de Sun Tzu durante su formación, y escribió el más importante tratado de guerra japonés: El libro de los Cinco Anillos.
La filosofía del Arte de la Guerra de Sun Tzu se aplica hoy a la empresa y la superación personal. Muchos principios de los gurús modernos de la gestión empresarial son prácticamente citas literales de la obra de Sun Tzu. La palabra ejército es reemplazada por la palabra empresa, el campo de batalla se convierte en el mercado, el enemigo se convierte en la competencia, la guerra se transforma en el marketing, y el armamento es reemplazado por los recursos.
Para Sun Tzu es exitoso el que alcanza las metas que se fija, sin devastar, ni avasallar. Triunfa el que elabora una táctica para conseguirlo, aprovecha su oportunidad, acepta sus debilidades y reconoce sus fortalezas.
Estos fundamentos continúan vigorosos y en uso a pesar de sus 25 siglos de vida, y se convirtieron en un instrumento de gran utilidad para los hombres de negocios.
La presencia de El Arte de la Guerra en las organizaciones actuales
“Me encantan las ideas de Sun Tzu, primero pensé que se trataba de pensamientos anacrónicos, pero al finalizar la lectura de El Arte de la Guerra, entendí que a pesar de sus dos mil quinientos años de antigüedad, esa filosofía sigue siendo aplicable”, explicaba uno de los integrantes de la familia televisiva Los Soprano. Los personajes mafiosos leyeron y recomendaron la lectura de El Arte de la Guerra de Sun Tzu durante varios capítulos, y el legendario tratado se convirtió en un inesperado best-seller, poniendo en circulación nuevamente las ideas del general chino.
Varias ediciones de El Arte de la Guerra circulan desde entonces entre los estudiantes de Marketing, induciendo razonamientos y conclusiones heterogéneas, que desembocan irremediablemente en debates sobre el mercado, la empresa y los negocios.
Los generales chinos eran filósofos y poetas, además de militares, y trasladaban su fina sensibilidad al terreno de la guerra. Por eso, el pragmatismo riguroso de sus tácticas llega a nosotros resuelto en un delicioso ejercicio literario. La estrategia bélica explicada a través de bellas metáforas y eficaces ejemplos, se convierte entonces en uno de los más vigorosos libros de psicología aplicada jamás escrito.
Esta edición de El Arte de la Guerra es el resultado de la lectura comparativa de las muchas que se pueden hallar en librerías. Traté de hacer mi propia versión a través de un cuidadoso seguimiento de traducciones y comentarios.
Detrás de cada capítulo se pueden leer apuntes y anotaciones, que intentaron trasladar la filosofía militar china al mundo de la empresa y los negocios. No tienen un orden estricto y no conforman un cuerpo de conocimiento riguroso, pero respetan la frescura del pensamiento espontáneo y la interpretación honesta. Deben leerse como aforismos o frases, y tomar de ellos lo que sea de utilidad para cada proyecto.
Que el repaso de estas voces provoque entre los lectores nuevas miradas y disquisiciones originales y que, en definitiva, aporte soluciones éticas, métodos posibles y mecanismos eficaces para alcanzar el éxito.
Como diría Sun Tzu: “Prudencia con creatividad y firmeza con paciencia, para alcanzar la victoria”.
Carles Font
Capítulo I
Valoración y cálculo
La guerra es para el Estado el territorio de la vida o de la muerte, el sendero hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio. Por eso es imprescindible manejarla bien.
Si no es posible recapacitar y pensar con sensatez sobre todo lo que tiene que ver con la guerra, seremos culpables, por indiferencia u omisión, de la pérdida de lo que más queremos.
Los cinco elementos
A la guerra hay que valorarla a partir de estos cinco elementos fundamentales:
1. La política
2. El clima
3. El terreno
4. El mando
5. La disciplina
La política representa aquello que hace que el pueblo se sienta en armonía con su gobernante. Es un aprendizaje que logra que los súbditos sigan a las autoridades con fidelidad, sin preocuparse por sus vidas y sin temor frente a cualquier peligro.
El clima es el Yin y el Yang, es el día y la noche, es el calor y el frío, las mañanas claras y los amaneceres lluviosos, la primavera y el otoño, el invierno y el verano.
El terreno expresa las distancias y describe los espacios, para saber si es fácil o difícil desplazarse, si es campo abierto o es un lugar estrecho. Estos datos serán decisivos para evaluar las posibilidades de supervivencia.
El mando describe las cualidades que debe tener el que dirige a la tropa: sabiduría, sinceridad, benevolencia y coraje.
La disciplina es la calidad imprescindible que requiere un ejército para organizarse. Explica también las graduaciones y los rangos entre los oficiales, el sistema de los itinerarios de las provisiones y el abastecimiento de material militar al ejército.
Todo general debe conocer estos cinco factores primordiales.
El general que domine estas cinco claves, seguramente vencerá.
El general que no maneje estas cinco soluciones, seguramente será derrotado.
Los siete factores
Al trazar los planes han de compararse los siguientes siete factores, valorando cada uno con el mayor cuidado:
1. ¿Qué dirigente es más sabio y capaz?
2. ¿Qué comandante posee el mayor talento?
3. ¿Qué ejército obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno?
4. ¿En qué ejército se observan mejor las regulaciones y las instrucciones?
5. ¿Qué tropas son más fuertes?
6. ¿Qué ejército tiene oficiales y tropas mejor entrenadas?
7. ¿Qué ejército administra recompensas y castigos de forma más justa?
Mediante el estudio de estos siete factores el general será capaz de adivinar cuál de los dos bandos saldrá victorioso y cuál será derrotado.
El general que siga estos consejos es seguro que vencerá.
Ese general ha de ser mantenido al mando.
Aquel que ignore estos consejos ciertamente será derrotado y deberá ser destituido.
Tras prestar atención a estos planes el general deberá crear situaciones que contribuyan a su cumplimiento y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso.
Claves para la victoria
El arte de la guerra se basa en el engaño.
Cuando se tiene capacidad de atacar, se ha de aparentar incapacidad.
Cuando las tropas se mueven, deberán aparentar inactividad.
Si están cerca del enemigo, han de hacerle creer que están lejos.
Si están lejos, deberán aparentar que están cerca.
Deberán poner cebos para atraer al enemigo.
Deberán golpear al enemigo cuando esté desordenado.
Prepararse contra él cuando esté seguro en todas partes.
Evitarle durante un tiempo cuando se presenta más fuerte.
Si tu oponente tiene un temperamento colérico, intenta irritarle.
Si es arrogante, trata de fomentar su egoísmo.
Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta desordenarlas.
Si están unidas, siembra la disputa entre sus filas.
Ataca al enemigo cuando no está preparado, y aparece frente a él cuando no te espera.
Estas son las claves de la victoria para el estratega.
Evaluación
Si las estimaciones realizadas antes de la batalla auguran una victoria es porque los cálculos realizados muestran que las condiciones propias son más favorables que las condiciones del enemigo.
Si las estimaciones realizadas antes de la batalla indican una derrota es porque los cálculos realizados muestran que las condiciones para la batalla no son favorables.
Con una evaluación cuidadosa uno puede vencer.
Sin una evaluación cuidadosa es imposible vencer.
Muy pocas oportunidades de victoria tendrá aquel que no realiza cálculos y evaluaciones antes de la batalla.
Si se examina la situación, los resultados aparecerán claramente.
Conocer el mercado
Si no somos capaces de entender las necesidades del mercado y no logramos satisfacerlas con las posibilidades de la empresa, condenamos a la empresa al fracaso.
Las empresas se definen por los clientes que tienen, no por los productos que hacen.
Los estudios de mercado marcan tendencias y nos dan pautas sobre la relación de fuerzas de nuestra empresa con la competencia. Nunca debemos desconocer estas indicaciones y jamás debemos aventurarnos en una batalla comercial sin realizar un estudio previo del clima operativo, el producto, el cliente posible y el espacio de ventas.
Muy pocas oportunidades de éxito tendrá la empresa que no realice cálculos y evaluaciones antes de enfrentar un producto a la evaluación del mercado.
Para elaborar un plan de marketing exitoso, se debe estudiar el entorno en dónde se va a actuar, teniendo en cuenta los elementos que ayudan a posicionar el producto y las trabas que puedan aparecer para su introducción en el mercado.
La empresa que no conoce las condiciones del mercado difícilmente podrá ajustar su producto a las necesidades de los consumidores.
Doctrina de crecimiento
Una empresa puede crecer si tiene una doctrina de crecimiento, es decir, si plantea su existencia hacia arriba y hacia delante. Las empresas que se cimientan en una política de supervivencia son las que más posibilidades tienen de desaparecer. “Lo que no crece, muere”.
Conocer el clima del mercado es tener los datos necesarios para manejarse en cada una de las situaciones. No todo es intuición. La intuición debe ocupar solo un pequeño porcentaje en nuestra toma de decisiones. El conocimiento es el mejor camino hacia el éxito, pero no es el único. El equilibrio entre el conocimiento y la intuición llevarán a la empresa a buen puerto.
El terreno en el que se desarrolla la competencia, ofrece dificultades para sortear y ventajas para aprovechar. Si hacemos productos y buscamos mercados, debemos conocer el espacio en el que sucederá la batalla. Sabemos qué producto queremos vender y conocemos a quién puede comprarlo, pero la operación fracasará si no sabemos dónde sucederá la operación y cómo hacer llegar el producto al cliente.
Capital humano