Habilidades directivas en ingeniería - David Moisés Terán Pérez - E-Book

Habilidades directivas en ingeniería E-Book

David Moisés Terán Pérez

0,0

Beschreibung

Muchos de los planes y programas de estudio en ingeniería no incluyen en su currículo el desarrollo del conjunto de habilidades gerenciales y directivas. No obstante, esto es esencial para desenvolverse en su entorno profesional con éxito. Este libro presenta como ventaja competitiva la descripción detallada de las competencias que todo ingeniero debe tener, con el objetivo de que el estudiante y el graduado de cualquier especialidad de ingeniería pueda acceder a puestos administrativos (gerenciales y directivos) sin problema, y pueda desempeñar sus funciones óptimamente, de acuerdo a lo que requieren las organizaciones del siglo XXI. Si colabora en una empresa, ya sea como profesional independiente o si tiene su propia unidad de negocio, la información contenida en este libro le será de mucha utilidad. Sin duda, le posicionará como un profesional altamente confiable, independientemente del entorno y del contexto donde desempeñe su trabajo.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



 

 

 

 

Esta obra ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Cultura y Deporte del Gobierno de España, por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, Financiado por la Unión Europea (NextGenerationEU)

Habilidades directivas en ingeniería

David Moisés Terán Pérez y Noé González Mondragón

Derechos reservados © Alfaomega Grupo Editor, S.A. de C.V., México

Primera edición: 2022

ISBN: 978-84-267-3602-4

Primera edición: MARCOMBO, S.L. 2023

© 2023 MARCOMBO, S.L.

www.marcombo.com

Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra

ISBN: 978-84-267-3538-6

Producción del ePub: booqlab

Como autores de esta obra, deseamos dedicarla a nuestros lectores; considerando que el material que encontrarán en este texto es relevante para su desempeño como profesionales de la ingeniería, dentro de puestos administrativos (gerenciales) y directivos, independientemente de la especialidad en ingeniería que hayan estudiado. Igualmente, el contenido será relevante para los estudiantes de ingeniería, así como para el público en general, ya que las habilidades gerenciales y las habilidades directivas se aplican para todas las profesiones, dentro de una organización y/o de una unidad de negocio propia.

De antemano, damos gracias a los lectores por adquirir este libro. Ahora, vendrá la etapa realmente más importante: leer el contenido y aplicarlo en la cotidianidad. Este conocimiento especializado de las habilidades, competencias y destrezas, desarrollado en el libro, realmente será útil en la medida en que se aplique y se evalúen sus resultados, y se siga aplicando hasta refinar la filosofía de vida, la filosofía laboral y la filosofía personal de los ingenieros y, en general, de los lectores en sus actividades. Por lo que el éxito profesional de nuestros lectores será directamente proporcional a la aplicación del contenido del libro. La mejora continua nunca termina; solamente se refina. Por favor, disfruten la lectura; aprendan mucho y… muchas gracias.

Dr. David Moisés Terán PérezMtro. Noé González Mondragón

Junio de 2022

Acerca de los autores

Dr. David Moisés Terán Pérez

Formación académica:

• Ingeniero mecánico electricista por la UNAM (1982-1986), con especialidad en los sistemas eléctricos de potencia.

• Maestría en Microelectrónica en la Université Pierre et Marie Curié (La Sorbonne, 1986-1988).

• Maestría en Alta Dirección (IPADE, 1991-1992).

• Especialidad en Habilidades Docentes por la UNITEC (1999).

• Maestría en Ciencias de la Educación (UVM, 200-2002).

• Doctorado en Educación (UPN, 2004-2008).

• Estancia postdoctoral en la UAEH (2010-2011), con apoyo del CONACyT.

• Expediente número 47762 en el SNI del CONACyT.

Experiencia académica:

• Profesor de asignatura definitivo B en la UNAM (1990 al 2019).

• Profesor de asignatura en la Universidad del Pedregal (2003 al 2019).

• Profesor de asignatura en el postgrado de la UNITEC (2012 hasta la fecha).

• Profesor de asignatura en la UVM (2000 al 2012).

Experiencia laboral:

• Director de los Centros Autorizados de Servicio (CAS) a nivel nacional, en Hewlett-Packard México (1991-1992).

• Líder de proyecto eléctrico en Siemens México (1994-1995).

• Gerente del departamento de Soporte Técnico en CHS Electronics México (1996-1998).

• Gerente de sistemas en Grupo Bufete Industrial (1999-2000).

Conferencista nacional e internacional:

• Impartiendo cursos/talleres/seminarios en el EGADE del ITESM en Santa Fe (CDMX), en las ciudades de Guatemala (Guatemala) y San José (Costa Rica). Los seminarios impartidos han sido sobre PMBOK del PMI y sobre administración estratégica y alta dirección.

Autor de los siguientes textos en Alfaomega Grupo Editor:

• Terán Pérez, David Moisés. (2010). Redes Convergentes: Diseño e Implementación. México: Alfaomega Grupo Editor. ISBN: 978-607-7854-89-0.

• Terán Pérez, David Moisés. (2012). Introducción a la Computación Cuántica para Ingenieros. México: Alfaomega Grupo Editor. ISBN: 978-607-707-315-4.

• Terán Pérez, David Moisés (2016). Arquitectura de Computadoras. México: Alfaomega Grupo Editor. ISBN: 978-607-622-022-1.

• Terán Pérez, David Moisés. (2014). Administración Estratégica para la Función Informática. México: Alfaomega Grupo Editor. ISBN: 978-607-707-949-1.

• Terán Pérez, David Moisés. (2016). Introducción a la Ingeniería. México: Alfaomega Grupo Editor. ISBN: 978-607-622-021-4.

• Terán Pérez, David Moisés. (2017). Bioingeniería. México: Alfaomega Grupo Editor. ISBN: 978-607-622-800-5.

• Terán Pérez, David Moisés. (2016). Administración y Seguridad en Redes de Computadoras. México: Alfaomega Grupo Editor. ISBN: 978-607-622-027-6.

• Terán Pérez, David Moisés. (2022). Habilidades Directivas en Ingeniería. México: Alfaomega Grupo Editor. ISBN: En Trámite.

Autor de los siguientes textos en la Editorial Umbral:

• Terán Pérez, David Moisés. (2022). Matemáticas IV. México: Editorial Umbral. ISBN: 978-607-619-773-8.

• Terán Pérez, David Moisés. (2022). Matemáticas V. México: Editorial Umbral. ISBN: En Trámite.

• Terán Pérez, David Moisés. (2022). Informática. México: Editorial Umbral. ISBN: En Trámite.

Mtro. Noé González Mondragón

Es ingeniero mecánico electricista (área eléctrica-electrónica), graduado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), titulado con Mención Honorifica. Cursó la Maestría en Docencia y Gestión en Instituciones Educativas en el Colegio de Postgrado de la Ciudad de México (COLPOS).

Actualmente, es profesor de asignatura, y se hace cargo del Laboratorio de Electricidad y Magnetismo y de Análisis de Circuitos Eléctricos en la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Cuenta con 13 años de experiencia impartiendo diversas asignaturas y laboratorios dentro de las licenciaturas de Ingeniería de la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Contenido

El aprendizaje basado en competencias

Capítulo 1Ingeniería y humanismo

Generalidades sobre la ingeniería

Contexto de la ingeniería

Origen de la ingeniería

Definición de ingeniería

Ingeniería y humanismo

Conclusiones

Evaluación final

Capítulo 2Desarrollo humano

Introducción

Autoconocimiento

Autoestima y asertividad

Inteligencia emocional

Relaciones humanas empáticas

Manejo del estrés

Administración efectiva del tiempo

Conclusiones

Evaluación final

Capítulo 3Administración estratégica del desarrollo organizacional

Introducción

Definición de administración estratégica, funciones, atributos, habilidades gerenciales y habilidades directivas

Tipos de sociedades mercantiles

Diseño y estructuras organizacionales

Cambio y desarrollo organizacionales

Inteligencia estratégica económica

Conclusiones

Evaluación final

Capítulo 4Planeamiento estratégico del desarrollo organizacional

Introducción

Introducción: definición de planeamiento estratégico y su aplicación en la organización

Matriz foda organizacional

El modelo pestel

El lienzo canvas

El proceso del planeamiento estratégico en la organización

El cuadro de mando integral (balance scorecard)

Conclusiones

Evaluación final

Capítulo 5Ambiente y desarrollo directivo

Introducción

El entorno directivo de las organizaciones del siglo XXI

Liderazgo

El trabajo inteligente: la suma del trabajo colaborativo y del trabajo cooperativo

Orientación a resultados

Visión estratégica

Negociación

La comunicación organizacional efectiva

Ética y responsabilidad del directivo

Competencias multiculturales del directivo del siglo XXI

El perfil ideal del directivo del siglo XXI

Modelado del directivo del siglo XXI

Conclusiones

Evaluación final

Análisis e interpretación de los estados financieros

Capítulo 6Liderazgo y efectividad directivos en las organizaciones

Introducción

Liderazgo: paradigmas, modelos y tipos de liderazgo en las organizaciones

Factores que influyen en el liderazgo

Establecimiento de metas y uso efectivo del tiempo

Efectividad organizacional

Desarrollo de actitudes proactivas

Las habilidades blandas en las organizaciones

Retos del liderazgo en las organizaciones del siglo XXI

Creatividad e innovación

Conclusiones

Evaluación final

Capítulo 7Negociación efectiva

Introducción

Concepto de negociación y tipos de negociación

Requisitos para una negociación efectiva

Bases fundamentales de la negociación

Las inteligencias múltiples

La inteligencia emocional en el proceso de la negociación

Cierre en la negociación

El principio de Lawrence Peter

Conclusiones

Evaluación final

Capítulo 8Asertividad

Introducción

Conceptos sobre asertividad

Evaluación del comportamiento del personal en una organización

El papel de las emociones y los sentimientos en la asertividad

Tácticas y técnicas para desplegar el comportamiento asertivo en las organizaciones

La asertividad en las negociaciones en la organización

Conclusiones

Evaluación final

Capítulo 9Toma de decisiones y desarrollo organizacional

Introducción

La toma de decisiones en la organización

Herramientas para el análisis de problemas y la efectiva toma de decisiones

Métodos y modelos directivos para la toma de decisiones

El análisis de las decisiones

Etapas en el análisis, solución de problemas y la efectiva toma de decisiones

Errores frecuentes en la toma de decisiones

Conclusiones

Evaluación final

Capítulo 10El servicio al cliente

Introducción

Antecedentes y definiciones sobre la calidad en el servicio al cliente

Calidad en el servicio

El modelo de Kano

El modelo de Jan Carlzon

El modelo de Karl Hans Albrecht (el triángulo del servicio)

El modelo de Earl Sasser

La medición de la calidad en el servicio

El modelo Serqual de calidad en el servicio

Conclusiones

Evaluación final

Anexo I

Referencias

Agradecimientos

La lista a quien agradecer siempre queda limitada y restringida, por la gran cantidad de personas que uno quisiera incluir. Sin embargo, hay omisiones involuntarias que no pueden evitarse. De antemano, ofrezco una sentida disculpa si, inadvertidamente, olvido poner a alguien en esta pequeña lista. Aunque no aparezcan esos nombres, mi agradecimiento está con todas esas personas…

• A mi madre: Sra. Consuelo Pérez Alejandre (†). Gracias por darme la vida, y por todo lo extraordinario que hiciste conmigo.

• A mi padre: Sr. David Terán Luna (†). Gracias por darme la vida, y por haber sido, y ser, un gran ejemplo a seguir.

• A mis hijos: David Terán Jr. y Emmanuel Terán. Gracias por ser extraordinarios seres humanos, hijos, ciudadanos y personas. Les deseo mucho éxito en todo lo que realicen en el presente y en el futuro.

• A mi hija: Diana Zuleyma Terán. Gracias por ser una persona tan especial. Que todo lo que emprendas sea exitoso y grandioso como tú, mi hermosa hija.

• A la Dra. Verónica Bracho Alburquerque. Gracias por ser mi pareja, compañera, socia, amiga, cómplice; y, sobre todo, una gran mujer.

• A Don Alberto Umaña Carrizosa (†). Gracias por abrirme las puertas de Alfaomega Grupo Editor en el año 2008. Por su confianza y apoyo.

• Al Ing. Luis Alejandro Herrera García (†). Gracias, entrañable amigo, colega y editor. Creíste en mí y en mis proyectos. ¡A tu memoria!

• Al Ing. Luis Emilio Flores López (†). Gracias, amigo y compañero de carrera.

• Al Mtro. Noé González Mondragón. Gracias, amigo y colega, por emprender juntos esta experiencia editorial.

• A mis maestros: Ing. Armando Gil Benítez, Ing. Benito Zúñiga Villegas, Mat. Gonzalo Aguilar Quiroz, Ing. Juan de Dios González Romero, Ing. Eduardo Reguer Bertrand, Dr. Ignacio González Sánchez, Dra. Elvia Adriana Fernández Téllez, Dra. Lilia Ana Guevara Alfaro, Mtro. Tomás Mojarro Medina.

• A mis amigos y compañeros docentes, tanto de la UNAM como de otras instituciones de educación superior: Jaime Rolando Arroyo, Rodolfo Zaragoza, Jorge Antonio Rodríguez, Adrián Islas, Noé González Rosas, Luis Ramírez (†), Jesús Maya, David Campos (†), Claudio Maubert, Ricardo Reyes, Mauricio Mengele... y un gran gran etcétera.

• A mis familiares: Evangelina, Fernando, Rafael, Rosa, Salvador, Pablo (†), Lucila, Gaudelia, Leticia, Víctor, Jesús, Renato… y otro gran etcétera.

• A los lectores. Gracias por adquirir, leer y aplicar esta excelente obra. Que les sea de mucha utilidad en su vida personal y profesional.

¡Muchas gracias a todas/os!

Dr. David Moisés Terán Pérez

Dedico esta obra a mi hija Noelia, quien me motivó a realizar este libro, y es y será siempre el motor que me impulse a realizar todo en esta vida; a mis padres, quienes siempre me apoyaron y quienes se sacrificaron para darme una educación; a mis maestros, quienes se empeñaron en lograr que entraran sus enseñanzas en mi cabezota; a mis hermanos, quienes siempre me alentaron a la realización de este proyecto; al Dr. David Moisés Terán Pérez, quien se ha convertido en un verdadero Sensei, no tengo palabras para agradecérselo; y, en general, a todos los que de alguna manera me ayudaron a lo largo de estos años, para que yo pudiera concretar esta obra, y a quienes me proporcionaron lo necesario para realizar los estudios concernientes a este trabajo que hoy concreto. A todos ellos les dedico este libro.

Sé que estas palabras no son suficientes para expresar mi agradecimiento, pero espero que, con ellas, se dé a entender mi sentimiento de aprecio y de cariño a todos ellos.

El aprendizaje basado en competencias

Una «competencia» es la capacidad de poner en operación los diferentes conocimientos, habilidades y actitudes, además de los valores, de manera integral en las diferentes interacciones que tienen los estudiantes en la vida y en el mercado laboral. Las competencias para la vida son: tener capacidad de decidir y de actuar con juicio crítico, actuar con tolerancia hacia la diversidad cultural, manifestar una conciencia de pertenencia a la cultura, y combatir la discriminación y el fanatismo.

Ser competente es manifestar en la práctica los diferentes aprendizajes, satisfaciendo de esta manera las necesidades y los retos que se tienen que afrontar en los diferentes contextos donde interactuamos. La noción de «competencia», referida inicialmente al contexto laboral, ha enriquecido su significado en el campo educativo, donde se entiende como un «saber hacer» en situaciones concretas que requieren la aplicación creativa y responsable de conocimientos, habilidades y actitudes. Por lo tanto, aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir son los cuatro pilares de la educación, para hacer frente a los retos del siglo XXI, y para llevar a cada persona a descubrir, despertar e incrementar sus posibilidades creativas, permitiéndole que aprenda a ser (valores).

Howard Gardner establece relaciones directas entre la inteligencia, el aprendizaje y la creatividad en el desarrollo de una competencia. Considera que es el campo ocupacional el que emite juicios de valor acerca de la calidad del desempeño ocupacional y, en la medida en que un campo juzgue como competente a una persona, esta tendrá más o menos éxito en él. En la medida en que el campo acepte las innovaciones, una persona (o su obra) podrá ser considerada creativa.

Por otro lado, Peter Senge ya había planteado la diferencia entre invento e innovación en su obra La quinta disciplina. El invento se hace tal cuando se demuestra que la idea nueva funciona en el laboratorio, pero la idea se transforma en innovación básica cuando se crea una empresa nueva o cuando transforma la industria existente. Considera que, para lograr una innovación en la conducta humana, es preciso ver los componentes (tecnologías) como disciplinas.

Las competencias básicas son el grupo de competencias que están relacionadas con la inteligencia lógica-matemática y con la inteligencia lingüística, que son la base para la apropiación y aplicación del conocimiento científico provisto por las distintas disciplinas, tanto sociales como naturales. Son el punto de partida para que las personas puedan aprender de manera continua y puedan realizar diferentes actividades en los ámbitos personal, social, laboral y cultural. Del aprendizaje de las matemáticas se espera que un individuo esté en capacidad de formular, plantear, transformar y resolver problemas a partir de situaciones de la vida cotidiana, razonar de forma lógica los problemas que se le presenten y comunicar de forma simbólica su solución. Del aprendizaje del lenguaje se espera que un individuo esté en capacidad de comprender, interpretar y producir textos, valorar la literatura y argumentar sobre la importancia de la ética y la técnica en la comunicación. En el contexto laboral, las competencias básicas permiten que un individuo entienda instrucciones escritas y verbales, produzca textos con diferentes propósitos, interprete información registrada en cuadros y gráficos, analice problemas y sus posibles soluciones, comprenda y comunique sentidos diversos con otras personas. La calidad en la educación en estos tiempos requiere formar alumnos competentes que se desenvuelvan en los diferentes contextos de la vida. Pero en dichas situaciones es necesario que el alumno aplique los conocimientos que ha adquirido para resolver diversas situaciones problemáticas. En el actual currículo de la educación en México se manejan cinco competencias básicas que contribuyen al logro completo de la vida del estudiante (en su tránsito desde el nivel de preescolar hasta el nivel de licenciatura):

•Competencias para el aprendizaje permanente: implican la posibilidad de aprender, asumir y dirigir el propio aprendizaje a lo largo de la vida, de integrarse a la cultura escrita, así como de movilizar los diversos saberes culturales, lingüísticos, sociales, científicos y tecnológicos para comprender la realidad.

•Competencias para el manejo de información: se relacionan con la búsqueda, identificación, evaluación, selección y sistematización de información; el pensar, reflexionar, argumentar y expresar juicios críticos; analizar, sintetizar, utilizar y compartir información; el conocimiento y manejo de distintas lógicas de construcción del conocimiento en diversas disciplinas y en los distintos ámbitos culturales.

•Competencias para el manejo de situaciones: son aquellas vinculadas con la posibilidad de organizar y diseñar proyectos de vida, considerando diversos aspectos, como los históricos, sociales, políticos, culturales, geográficos, ambientales, económicos, académicos y afectivos, y de tener iniciativa para llevarlos a cabo, administrar el tiempo, propiciar cambios y afrontar los que se presenten; tomar decisiones y asumir sus consecuencias, enfrentar el riesgo y la incertidumbre, plantear y llevar a buen término procedimientos o alternativas para la resolución de problemas, y manejar el fracaso y la desilusión.

•Competencias para la convivencia: implican relacionarse armónicamente con otros y con la naturaleza; comunicarse con eficiencia; trabajar en equipo; cerrar acuerdos y negociar con otros; crecer con los demás; manejar armónicamente las relaciones personales y emocionales; desarrollar la identidad personal y social; reconocer y valorar los elementos de la diversidad étnica, cultural y lingüística que caracterizan a nuestro país, sensibilizándose y sintiéndose parte de ello, a partir de reconocer las tradiciones de la comunidad, los cambios personales y los cambios del mundo.

•Competencias para la vida en sociedad: se refieren a la capacidad para decidir y actuar con juicio crítico frente a los valores y las normas sociales y culturales; proceder a favor de la democracia, la libertad, la paz, el respeto a la legalidad y a los derechos humanos; participar teniendo en cuenta las implicaciones sociales del uso de la tecnología; participar, gestionar y desarrollar actividades que promuevan el desarrollo de las localidades, regiones, el país y el mundo; actuar con respeto ante la diversidad sociocultural; combatir la discriminación y el racismo, y manifestar una conciencia de pertenencia a la propia cultura, al país y al mundo. Dichas competencias se manejan desde todas las asignaturas y todos los niveles educativos, y se procura proporcionar oportunidades y experiencias de aprendizaje que sean significativas para todos los alumnos.

Por otra parte, la competencia laboral es la capacidad que una persona posee para desempeñar una función productiva en escenarios laborales usando diferentes recursos bajo ciertas condiciones, que aseguren la calidad en el logro de los resultados. Esta competencia se relaciona con la inteligencia corporal-cinestésica (kinestésica) e incluye competencias básicas y ciudadanas, además de competencias técnicas y organizacionales. Las competencias técnicas son aquellas que implican capacidad para trasformar e innovar elementos tangibles del entorno (procesos, procedimientos, métodos y aparatos) y para encontrar soluciones prácticas, así como la capacidad de identificar, adaptar, apropiar y transferir tecnologías. Las competencias organizacionales implican gestionar recursos y/o información, así como habilidades, actitudes, destrezas y valores para la prestación de un servicio.

Finalmente, dadas las intrínsecas relaciones entre sociedad y educación, se atribuye a esta última la función de capacitar a las nuevas generaciones para su integración eficaz en la sociedad. Esta fue la finalidad asignada a la escuela. Pero la dinámica de la existencia humana, la rápida evolución de las sociedades y sus formas de vida, exigen a los educadores una reflexión atenta para que la educación ofrezca la preparación adecuada a cada momento histórico. La historia de la educación muestra cómo ante los grandes cambios en el orden científico, artístico, económico, social y cultural se han promovido cambios paralelos en la educación.

¿Qué aporta de novedoso el planteamiento del aprendizaje basado en competencias? En principio, puede afirmarse que esta corriente es una respuesta a algunas características determinantes de nuestro tiempo. Supone la extensión a todo el ámbito pedagógico de un enfoque surgido en el mundo laboral. Con todo, es un intento de lograr efectivamente la igualdad de oportunidades a través de la educación, al enfatizar el logro de unas competencias mínimas para la totalidad de la población.

Walo Hutmacher (2003) afirma que la razón por la cual las políticas educativas se interesan por este tema forma parte de una especie de revolución cultural que pretende situar la escuela y la educación en su contexto teniendo en cuenta las grandes transformaciones ocurridas. En definitiva, la preocupación por la calidad de la educación, generalizada en los sistemas educativos, es la razón principal de la atención a las competencias básicas que subrayan la puesta en práctica de los aprendizajes, facilitando así tanto su transferencia como su evaluación, y pretendiendo armonizar calidad y equidad. Todo ello ha conducido a la necesidad de repensar el currículum, suprimiendo contenidos y buscando lo esencial, reestructurando su aprendizaje, aplicando metodologías integradoras que vinculen el mundo de la educación y su entorno, etcétera.

¿A qué se hace referencia al hablar de competencias? En el mundo educativo, el término expresa una cierta capacidad o potencial para actuar de modo eficiente en un contexto; más que los conocimientos, implica su uso eficiente. Los rasgos diferenciales de una competencia radicarían en:

•Constituir un «saber hacer»: incluye un saber, pero que se aplica.

•«Saber hacer»: susceptible de adecuarse a una gran diversidad de contextos.

•Carácter integrador: cada competencia abarca conocimientos, procedimientos y actitudes.

¿Cuáles, entre todas las competencias, serían aquellas que pueden considerarse como mínimas indispensables para «vivir bien»?, según la expresión de M. Canto, Sperber y J. P. Dupuy (OECD, 2001). La discusión filosófica sobre la vida buena y/o feliz llevaría a un repaso de la historia de la filosofía, y qué duda cabe que el tema de la selección de las competencias clave, con todo su acento economicista, tiene una vertiente ética y política incuestionable. La gran tarea, por lo tanto, comienza al pretender identificar cuáles son estas competencias clave para que los individuos lleven una vida independiente, rica, responsable y satisfactoria, así como las competencias individuales que les correspondan. La conclusión más remarcable de la amplia reflexión realizada es que no hay una acepción universal del concepto «competencia clave», si bien se da una coincidencia generalizada en considerar como competencias clave, esenciales, fundamentales o básicas aquellas que son necesarias y beneficiosas para cualquier individuo y para la sociedad en su conjunto. Son tres los criterios para seleccionar una competencia como clave o esencial:

• Que contribuya a obtener resultados de alto valor personal y social.

• Que sea aplicable a un amplio abanico de contextos y ámbitos relevantes.

• Que sea importante para todas las personas para superar con éxito las exigencias complejas. Es decir, que sea beneficiosa para la totalidad de la población, independientemente del sexo, condición social, cultural y entorno familiar.

Finalmente, la lista de competencias que el estudiante y el profesional de la ingeniería debe tener son las siguientes:

Las que se refieren a las aptitudes son:

•Liderazgo (LI): esta es una habilidad necesaria para fijar objetivos y orientar la acción de los grupos humanos en una dirección determinada, inspirando valores y motivando a las personas. También se entiende como proactividad.

•Sensibilidad organizacional (SO): capacidad para percibir el impacto y las implicaciones de las decisiones y de las actividades en las diferentes áreas de una organización (empresa, industria, institución, etcétera).

•Planificación y organización (PO): capacidad para establecer un orden apropiado de autoactuación —y/o para terceros—, con el fin de alcanzar los objetivos y las metas organizacionales de manera efectiva.

•Habilidad de control (CO): es el reconocimiento de una necesidad de control y del mantenimiento de dicho control sobre métodos, personas, actividades y asuntos; igualmente, implica la toma de decisiones que aseguren dicho control.

•Análisis de problemas (AP): se define como la efectividad en el momento de identificar un problema, buscar datos e/o información pertinente al respecto, y comenzar a resolver el problema estratégicamente.

•Toma de decisiones (TD): existen tres tipos de toma de decisiones: la toma de decisiones bajo condiciones de certeza, en la que es posible tomar la decisión con un 80 % de certeza y solo un 20 % de riesgo; la toma de decisiones bajo condiciones de riesgo, donde la decisión es 50 % de certeza y 50 % de riesgo; y, finalmente, la toma de decisiones bajo condiciones de incertidumbre, donde se tiene un 20 % de certeza y un 80 % de riesgo. Pero, al final, habrá que tomar siempre una decisión.

•Creatividad (CR): es la capacidad para proponer soluciones imaginativas en situaciones de negocios.

•Innovación (INN): es la capacidad para identificar alternativas radicales en contraposición con los métodos y los enfoques tradicionales.

•Asunción de riesgos (AR): emprender acciones que envuelven un riesgo deliberado con el objetivo de lograr un beneficio y/o una ventaja competitiva importante.

Las que se refieren a las actitudes son:

•Adaptabilidad (AD): es la capacidad para permanecer eficientemente dentro de un entorno cambiante; por ejemplo, a la hora de enfrentarse con nuevas tareas, responsabilidades, objetivos, metas y personas.

•Tenacidad (TE): es la capacidad de perseverar en un asunto y/o problema hasta que este quede resuelto, y/o hasta comprobar que el objetivo y la meta no son alcanzables en un periodo determinado; es necesario replantear tanto la estrategia como la táctica de solución.

•Niveles de trabajo (NT): es el establecimiento de grandes metas y/o de modelos de conducta para uno mismo, los otros y la empresa, industria u organización.

Las que se refieren a los valores son:

•Flexibilidad (FL): es la disposición para adaptarse fácilmente a nuevas circunstancias y/o situaciones con el fin de alcanzar siempre un objetivo y/o una meta organizacional.

•Integridad (IN): se refiere a obrar siempre con rectitud y probidad inalterables e incuestionables.

•Iniciativa (IC): es la influencia activa en los acontecimientos, en lugar de la aceptación pasiva de ellos. También se define como la visión de oportunidades en los acontecimientos. Esto da lugar a la acción.

•Compromiso (CM): es sentirse obligado con el logro de objetivos y de metas; se traduce, en la práctica, en un esfuerzo extra para cumplir con lo establecido en tiempo y en forma.

•Orientación a resultados (OR): se entiende como encaminar los esfuerzos al logro de los objetivos y de las metas.

Antecedentes

Las instituciones de educación superior que a nivel mundial imparten licenciaturas en cualquier especialidad de la ingeniería, generalmente solo incluyen dos o tres cursos de administración en sus currículos de 50 a 54 asignaturas promedio, y que se cubren entre ocho y diez semestres. Esto hace que los titulados en ingeniería sean expertos y eruditos en las diversas especialidades en que obtienen su título y su cédula profesional para ejercer la profesión de ingeniero.

Sin embargo, el excelente conocimiento en el área técnica-tecnológica no es suficiente para poder acceder a los puestos administrativos (gerencias) y directivos que existen en las organizaciones (micros, pequeñas, medianas y/o grandes) en este siglo XXI. Las organizaciones modernas están formadas por las siguientes áreas, tal como lo muestra la Fig. 0.1:

Figura 0.1 Las diferentes áreas que conforman una organización del siglo XXI.

Fuente: Elaboración propia.

Para empezar, se requiere que los profesionales de la ingeniería tengan las siguientes habilidades, destrezas, competencias y conocimientos: una excelente autoimagen, liderazgo, capacidad de análisis-síntesis-toma de decisiones, y una sólida educación financiera. En la figura anterior, puede observarse que las organizaciones modernas están conformadas por cuatro áreas:

•El área operativa: es el grupo de personas que generalmente están en comunicación y atención directa con los clientes (de manera personal, telefónica o en línea, entre otras). En esta área se ubican los ingenieros, debido a su excelente formación académica (teórica y práctica); sin embargo, para poder acceder a las áreas superiores que se listan en la pirámide de la Fig. 1, es necesario que los ingenieros conozcan los tópicos específicos de la administración estratégica (planeación, dirección, control y evaluación), de liderazgo, de toma de decisiones, de negociación y de análisis-síntesis-toma de decisiones, entre muchos otros. Ese es el objetivo del presente texto: proporcionar a los estudiantes de ingeniería, a los profesionales de la ingeniería y al público en general los conocimientos, las habilidades, las competencias y las destrezas que permitan a los ingenieros de cualquier especialidad desempeñarse óptimamente como excelentes gerentes y directivos, gestionando efectivamente el factor humano, la ingeniería financiera, la infraestructura, las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) y el sistema de valor (logística).

•El área administrativa: está ocupada por los mandos medios (gerentes), cuya responsabilidad es gestionar los recursos ya mencionados en el apartado anterior (el factor humano, la ingeniería financiera, la infraestructura, las TIC y el sistema de valor). Entonces, el ingeniero que desee acceder a la gerencia debe conocer y manejar dichos recursos para formar parte de ese grupo de administración.

•El área de investigación: esta área la ocupa un grupo de élite, conformado por especialistas en diversas áreas del conocimiento (administración, economía, ingeniería, psicología, mercadotecnia, publicidad, sociología, etcétera), y tiene como finalidad analizar el entorno interno y externo de la organización, para generar una matriz FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) de la organización, para así apoyar la toma de decisiones de los directivos.

•El área directiva: está ocupada por personas que toman decisiones y que fijan el rumbo de la organización, a través de establecer, diseñar, desarrollar y aplicar el planeamiento estratégico para llevar la organización al éxito. Para que los ingenieros puedan acceder a un puesto directivo, deberán conocer las habilidades, destrezas, competencias y conocimientos específicos que les permitan ser directivos efectivos y asertivos. Este texto ayudará enormemente a los profesionales de la ingeniería a lograrlo. ¡Enhorabuena!

CAPÍTULO 1

INGENIERÍA Y HUMANISMO

“No se pueden obtener resultados diferentes haciendo siempre lo mismo”

Albert Einstein

GENERALIDADES SOBRE LA INGENIERÍA

La ingeniería es el conjunto de conocimientos y de técnicas científicas aplicadas a la creación, perfeccionamiento e implementación de estructuras (tanto físicas como teóricas), para la resolución de problemas que afectan la actividad cotidiana de la sociedad. En la ingeniería, el estudio, el conocimiento, el manejo y el dominio de las matemáticas, de la física y de otras ciencias es aplicado profesionalmente tanto para el desarrollo de tecnologías como para el manejo efectivo de los recursos y/o de las fuerzas de la naturaleza en beneficio de la sociedad. La ingeniería es la actividad de transformar el conocimiento en algo práctico.

Otra característica que define a la ingeniería es la aplicación de los conocimientos científicos a la invención o perfeccionamiento de nuevas técnicas. Esta aplicación se caracteriza por usar el ingenio, principalmente de una manera más pragmática y ágil que el método científico, puesto que la ingeniería, como actividad, está limitada al tiempo y a los recursos dados por el entorno en que se desenvuelve. Su estudio como campo del conocimiento está directamente relacionado con el comienzo de la Revolución Industrial, y fue uno de los pilares en el desarrollo de las sociedades modernas.

A lo largo de la historia, los seres humanos han atravesado un desarrollo continuo que los ha llevado a ser seres modernos. En el presente siglo XXI, el mundo ha creado cierta dependencia sobre lo que abarcan los avances de la ingeniería; esto no es un problema de estructura, sino de uso. Esta época está marcada por los conocimientos y las técnicas científicas que llevan a las personas a aplicarlas por medio de métodos subordinados para la resolución de problemas de la vida cotidiana. Al ser el ingenio una facultad que tienen todos los seres humanos de/para inventar e innovar con prontitud y facilidad, se busca que la ingeniería lo aplique correcta y efectivamente para solucionar problemas, y para fomentar organizaciones basadas en proyectos sistemáticos.

Por otro lado, la ingeniería es importante en la actualidad, ya que con su ayuda se ha avanzado y, de esta manera, se están atendiendo gran parte de las necesidades de la sociedad a fin de garantizar un mejor futuro. La ingeniería facilita el poder crear con perfección todo aquello que brinda un vivir mejor, como las máquinas automáticas y semiautomáticas, capaces de producir con muy poca ayuda de la humanidad una gran cantidad de bienes, productos y/o servicios (como el alimento, los automóviles, los electrodomésticos, etc.).

La ingeniería, en su largo proceso de crecimiento, ha venido y ha sido creada desde la existencia de la humanidad, para que en la actualidad facilite la creación de nuevas oportunidades, invenciones, y renueve lo existente, para así llevar una vida más tranquila, productiva y satisfactoria, esperando un porvenir lleno de formas por las cuales se solucionarán los inconvenientes de la vida cotidiana.

CONTEXTO DE LA INGENIERÍA

La participación de los ingenieros, científicos y tecnólogos en la fuerza laboral de los países desarrollados representa una componente muy importante para mantener y fomentar su desarrollo; aporta infraestructura, producción de bienes, productos y servicios, capacidad de innovación, creación de nuevas empresas de base tecnológica, generación de empleos, y mejora de la calidad de vida de la población.

«El desarrollo humano está caracterizado por un crecimiento demográfico exponencial, una efectividad tecnológica cada vez mayor, y la acción colectiva a través del planeta. Estos logros han sido permitidos, concebidos u observados por todos los que reconocen su relación con la profesión de la ingeniería. Estos logros también plantean desafíos inmediatos de la ingeniería, tales como: el suministro de alimentos, agua limpia, salud pública accesible, seguridad, energía más limpia, ambiente más limpio, cambios demográficos, calidad de la vida, cambio del clima, y desarrollo sostenible. La dirección de esos desafíos requiere de nuevas generaciones de ingenieros. Es imprescindible que el conocimiento técnico de los ingenieros sea suplementado con habilidades que desarrollen a un ingeniero líder adaptativo, capaz de tratar los múltiples desafíos de un mundo en continuo cambio». Declaración de París, Consejo Global de Decanos de Ingeniería, mayo del 2008 (IFEES, 2008).

Por otro lado, el perfil del ingeniero es el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que debe poseer el titulado de una licenciatura de Ingeniería. Operacionalmente, determina las acciones generales y particulares que el ingeniero desarrollará en sus diferentes campos de acción, que tenderán a la solución de necesidades previamente especificadas. En resumen, se recomienda que el perfil de sus conocimientos cumpla los siguientes aspectos:

• Que sean conceptuales y sólidos.

• Que sean prácticos y concretos.

• Que permitan el entendimiento de los fenómenos manejados.

• Que tengan un enfoque práctico para el ingeniero.

• Que no sean demasiado especializados.

• Que sean útiles.

• Que brinden la oportunidad de aprender posteriormente otros conocimientos más especializados, que demande el ejercicio profesional.

• Que tengan, en sus ejemplos y aplicaciones, las innovaciones tecnológicas de vanguardia.

• Que incluyan inteligencia financiera, que le permitan al ingeniero evaluar las mejores opciones a través de desarrollar modelos matemáticos financieros y econométricos.

La ingeniería, ante todo, es una profesión creativa. Probablemente es una de las profesiones más antiguas. Por ejemplo, los egipcios, los romanos y los mayas desarrollaron actividades de ingeniería que aún en esta época nos siguen sorprendiendo por su proeza y por su capacidad.

ORIGEN DE LA INGENIERÍA

La ingeniería apareció con el primer ser humano. Se puede hablar de ingeniería desde el primer momento en que se dio forma a una piedra para convertirla en una herramienta, o cuando los primeros humanos usaron la energía de forma consciente al encender una hoguera. Desde entonces, el desarrollo de la ingeniería ha ido parejo con el de la humanidad. Los orígenes de muchas de las técnicas y herramientas de uso común en la actualidad se pierden en la antigüedad; sin embargo, son el resultado del ingenio de quienes las desarrollaron. Quizá, el ejemplo más evidente sea el hecho de que casi todos los métodos modernos de generación de energía estén basados en el fuego, que nadie sabe exactamente cuándo se usó por vez primera, pero es evidente que requirió una capacidad intelectual importante para utilizarlo y salvaguardarlo, antes de saber cómo generarlo de manera independiente.

Se pueden citar otros ejemplos de elementos esenciales para el desarrollo actual de la tecnología: la rueda, la palanca, la polea y los métodos para la fundición de metales, que se han venido usando durante miles de años y a los que no es posible ponerles una fecha de creación concreta. El salto más importante se dio al reemplazar la energía animal por la mecánica, dando así inicio al periodo que se conoce como la Revolución Industrial. Mención especial y aparte merecen los desarrollos alcanzados en la antigua China. Uno de ellos fue el arado, pero fueron muchos y de gran importancia los desarrollos importados por Occidente, como por ejemplo el papel (piénsese que el grado de desarrollo de una sociedad se mide por la cantidad de papel consumido), el cigüeñal (que permite convertir movimientos lineales en rotatorios y viceversa) o la pólvora.

DEFINICIÓN DE INGENIERÍA

La ingeniería se define como: «La creación, modificación y utilización de la tecnología en complemento con el estudio de todas las ciencias básicas de la vida, para satisfacer todas las necesidades humanas, haciendo así que la ingeniería sea importante en todas las profesiones existentes» (IEEE, 1995). Teniendo en cuenta esto, se ve claramente cómo la ingeniería se convierte en una disciplina capaz de ayudar y resolver los problemas actuales de la sociedad, ya que en estos momentos el mundo es realmente tecnológico. Un ejemplo claro de este concepto es la sustitución del esfuerzo físico de las personas para realizar trabajos, que poco a poco ha sido reemplazado por máquinas y por toda clase de artefactos tecnológicos; o el uso de las apps que facilitan la vida (cotidianidad) a las personas, como Uber o Uber Eats.

La ingeniería puede entenderse desde diferentes aspectos: desde la vida social, desde su relación con el conocimiento y los objetivos sociales y, finalmente, como profesión. A continuación, se hace referencia a cada una de estas categorías:

• La ingeniería como aspecto de la actividad social. La ingeniería es la creación, la modificación y la utilización de las tecnologías articuladas por medio del conocimiento científico.

• La ingeniería como relación con el conocimiento y los objetivos sociales. En este enfoque, la ingeniería es la síntesis de conocimientos de varias ciencias y disciplinas que sirven para realizar modelos matemáticos de secciones definidas de la realidad, la cual, junto con conocimientos más o menos empíricos y no sistematizados de diversas técnicas y prácticas sociales, tiene como objetivo resolver problemas de la sociedad y sus individuos, minimizando el esfuerzo y los costes de todo tipo.

• La ingeniería como profesión. La ingeniería es la profesión encargada de estar al frente del desarrollo tecnológico (ver la nota 1); también se la visualiza desde el enfoque de las actividades (ver nota 2) y, finalmente, desde la perspectiva de la creación, la modificación y la utilización de tecnologías, articuladas por medio de ciencias (ver nota 3). Cada una de estas acepciones se desarrollan en las notas siguientes:

○ Nota 1. El desarrollo tecnológico incluye el desarrollo de artefactos simples (plomada, herramientas básicas, aparatos básicos de medición), dispositivos más complejos (motor, avión, robot), obras de ingeniería (vías, edificaciones, represas), operaciones y sistemas complejos (operaciones y sistemas de transporte, de energía, de información, etc.).

○ Nota 2. Las principales actividades tecnológicas relacionadas con artefactos, dispositivos, obras, operaciones y sistemas incluyen el diseño, la fabricación, la construcción, el montaje, la operación, el mantenimiento, la intervención, el planeamiento, la normalización, los ensayos, las pruebas, el control, la puesta en operación, la investigación, la innovación, la transmisión y la gestión del conocimiento; así como la comercialización, la administración de empresas y de proyectos, la creación, la modificación e implementación de políticas y legislación tecnológicas, y los estudios de ingeniería (ambientales, económicos, de optimización, de seguridad, de riesgo, etc.).

○ Nota 3. Si un profesional de la ingeniería usa las ciencias en menor grado que el ingeniero, puede tratarse de un artesano, de un técnico, de un jefe de cuadrilla, de un capataz o de un maestro (constructor, fabricante, operador).

Por ejemplo, las actividades de la ingeniería en un país dependiente como México son:

• Soporte tecnológico de tecnologías importadas.

• Apropiación y adaptación de tecnologías importadas.

• Negociación y gestión de tecnologías importadas.

• Innovación tecnológica importada.

• Investigación y desarrollo (Research and Development) condicionadas.

• Desarrollo industrial y socio-técnico (tecnología, no solo en la industria).

En cuanto a las definiciones convencionales que se utilizan para la ingeniería, se seleccionan las siguientes:

«La ingeniería es la profesión en la que se aplica el conocimiento que se obtiene a través del estudio, la experiencia y la práctica de las ciencias matemáticas y naturales, para desarrollar las formas en que se pueden utilizar los materiales y las fuerzas de la naturaleza en beneficio de la humanidad» (Consejo de Acreditación para la Ingeniería y la Tecnología de los Estados Unidos de América, 1990) [citado en Kemper, 1987].

Por su parte, Corzo (2010) la define como: «Una actividad profesional que usa el método científico experimental para transformar, de una manera económica y óptima, los recursos naturales en formas útiles para el uso del hombre».

Sin embargo, para los fines de este libro de texto, la ingeniería puede entenderse como: «La profesión que, haciendo uso de las ciencias exactas y de las ciencias físicas de cada especialidad, busca resolver problemáticas sociales con la mejor relación coste/beneficio, preservando el medio ambiente».

INGENIERÍA Y HUMANISMO

El humanismo fue un movimiento filosófico, intelectual y cultural europeo surgido en el siglo XIV, que se basaba en la integración de ciertos valores considerados universales e inalienables del ser humano. Esta corriente de pensamiento surgió en oposición directa al pensamiento teológico, donde Dios era el garante y el centro de la vida (algo verdaderamente aberrante). El movimiento humanista establece y sienta las bases del derecho, las bases de las políticas y las directrices de los derechos humanos, que son parte de la legislación de todas las naciones en la actualidad. El pensamiento humanista es, generalmente, entendido como una doctrina antropocéntricai. La organización de la sociedad debe darse de tal modo que el bienestar humano esté garantizado. Esta corriente intenta garantizar que el género humano sea la medida a partir de la cual se deben establecer los parámetros culturales. La actividad humana no debe transgredir los valores mínimos que sostiene el humanismo; de lo contrario, se estarían realizando graves violaciones al género humano en su totalidad (Raffino, 2019).

Los humanistas se apoyaron también en grandes pensadores de la antigüedad, como Aristóteles y Platón, para desarrollar su teoría acerca de que el conocimiento era el que daba el poder a las personas, y les brindaba felicidad y libertad al mismo tiempo (teniendo en cuenta que, en cierto modo, la libertad es poder). Por esta razón, ellos tomaban acciones tales como hacer llegar a todas las personas posibles las obras que salían de la imprenta; se quería a toda costa poder expandir el conocimiento y crear una sociedad más culta.

Este grupo privilegiaba las ciencias humanas y se interesaba en todas aquellas disciplinas que tuvieran como fin desarrollar los valores del ser humano como tal. Actualmente, esta corriente se opone a tendencias consumistas, al narcisismo y la exaltación corporal, y a todo aquello que implique un fin de explotación del ser humano, principalmente de su cuerpo. Por supuesto que también está en oposición a las condiciones laborales deplorables en las que se encuentran muchos trabajadores actualmente, así como a la enorme discriminación que sufren (Editorial Etecé, 2022). Esta nueva corriente humanista se proponía restaurar todas aquellas disciplinas que, de algún modo, pudieran ayudar a tener un mayor conocimiento y una mejor comprensión de Aristóteles y de Platón, a quienes se consideraba grandes sabios, además de pensar que planteaban un modelo de conocimiento mucho más puro que el existente en la Edad Media. Para comenzar con este cambio, se reformuló el modelo de educación que en ese entonces había, y se tuvo en cuenta el estudio de los clásicos latinos y griegos; se abrieron nuevas escuelas que promovían el estudio de otros idiomas y de las letras clásicas, y se desterraron el triviumii y el quadriviumiii (modelos anteriores).

Se desarrollaron también ciencias como la gramática, la retórica, la literatura, la filosofía moral y la historia, que son ciencias que se encuentran ligadas estrechamente al espíritu humano. También se trató de eliminar todos aquellos sistemas cerrados que no permitían la multiplicidad de perspectivas del pensamiento. Se pensaba que solo con ese cambio se alcanzaría el desarrollo total del hombre: físico y espiritual, estético y religioso. La generación de este cambio fue lo que abrió paso para lo que hoy es la escuela secundaria, también llamada humanista. Lamentablemente, con el tiempo, se perdió el interés en este tipo de enseñanza, que terminó siendo un tipo de instrucción que recibían algunos pocos privilegiados (Raffino, 2019).

Ahora, al tratar sobre la formación humanística del ingeniero, hay que referirse no solamente al hecho de formar a un profesional con sentido social. Es mucho más que eso, pretende marcar la necesidad de incorporar la formación humanística en varios órdenes:

• En la formación interior del ingeniero, para que se reconozca como hombre único, indivisible, que no debe desligar su ser íntimo de su profesionalidad. Algunos entienden que «se es ingeniero de lunes a viernes de 9 a 18 horas; y el resto del tiempo, ya se es una persona no ingenieril».

• En la formación profesional del ingeniero, para que siempre mantenga una actitud ética, solidaria y de servicio hacia su(s) cliente(s), para la mejora de la calidad de vida de todos (la suya y la de su comunidad).

Es de suponer que la falta de humanismo en la profesión ingenieril no debe ser un caso de excepción. A esta altura de la globalización económica y social, la ocupación y la preocupación debe ser compartida por los profesionales de otras disciplinas, pues esta vivencia es consecuencia de una situación de crisis generalizada en la actualidad y de la cotidianidad. De modo que tampoco será sencillo resolver el problema, pero, simplemente a modo de esbozo, se propone lo siguiente:

• Difundir entre los docentes de la licenciatura en Ingeniería (en todas las especialidades) la necesidad de dotar de un enfoque social cada uno de los contenidos del currículo. Entiendo que no es fácil buscar una óptica social en el sistema operativo Windows 10, en el cableado estructurado de una red de computadoras, o en las ecuaciones diferenciales; pero, al menos, podría hacerse el esfuerzo de pensarlo y aplicarlo.

• Hacer partícipes a los docentes del proyecto de carrera, compenetrándolos con el rol que cada uno cumple en él, no solo desde su materia o asignaturas, sino como «foco» que el estudiante sigue con mucha atención mediante el ejemplo. Se sabe que esto es más fácil de decir que de hacer; máxime con los «profesores-taxiiv» que habitualmente se desempeñan como docentes universitarios.

Aquí se podría agregar toda una lista ya desarrollada por los especialistas de la educación acerca de por qué fracasan los proyectos educativos. Con el mismo énfasis con el que se trata de desarrollar un plan de estudios para «acomodar los contenidos a los tiempos», habrá también que discutir la posibilidad de incorporar una visión humanística en la profesión ingenieril. Entonces, ¿cómo debe terminar la historia anteriormente referida? Pues como siempre: buscando el punto de equilibrio que permita incorporar el humanismo en la ingeniería, sin que esta pierda su propia esencia de profesión técnica. En fin, empezar a formar ingenieros que piensen en el otro (principio de otredad), más que en la técnica o en el método más adecuado para resolver el problema.

Autores como Johanek (1995) y Crisan (1980) consideran la ingeniería como un sistema con todos sus aspectos relacionados. La ingeniería puede apreciarse como la respuesta a dos factores básicos e interdependientes:

• El que representa lo material, el alcance económico, el mercado con sus mecanismos respectivos y las políticas gubernamentales.

• El que resulta de explorar el espíritu de sus creadores como resultado de su virtuosismo; impulsos humanos que se encuentran en otros campos de la creación como la pintura, la poesía, la música y muchos otros.

El sistema en sí incluye las tecnologías y la cultura de una sociedad en un determinado periodo, y podría describirse como un subsistema social, esencial y decisivo para el progreso. La ingeniería asegura la objetividad de la verdad en la ciencia, y determina, al mismo tiempo, su propulsión. A veces, tiene un impacto esencial en aspectos sociales, como lo socio-económico, lo cultural, lo educativo y lo político, al ser muy importante en la definición de un cierto nivel de civilización. Tampoco se puede analizar separadamente de la preocupación filosófica, con la que está relacionada de manera interdependiente. La cuestión que se plantea es si la ingeniería tiene o no carácter humanístico.

Debe creerse que la respuesta es absoluta y totalmente afirmativa, para lo cual se parte de la motivación del acto de creación ingenieril: «El ser humano es el creador de la ingeniería y su beneficiario al mismo tiempo».

La ingeniería ofrece siempre al ser humano la posibilidad de adaptarse al medioambiente, así como la posibilidad de modificarlo de acuerdo con sus propias necesidades, con el fin de asegurar su supervivencia, su alimento y su cobijo, además de su vida espiritual y la posibilidad de conservar y perpetuar la especie.

De acuerdo con Benjamin Franklin [citado en Subbarayappa, 2006], el ser humano es (y será) «un animal fabricador-hacedor de herramientas». Pero lo que hace diferente al ser humano de todas las otras especies es el aspecto de que siempre es absolutamente y totalmente consciente de todos sus actos.

Es decir, los seres humanos anticipan la utilidad de sus actos, las modalidades de realización, y los tienen en cuenta para perfeccionar los productos creados por ellos mismos; adicionalmente, en general los humaniza (lo cual incluye también al medio ambiente). Este hecho se sustenta también por sus ocupaciones estéticas de creación (utile dulci), mencionadas por el poeta Horacio [citado en Moldovan, Saramet, & Saramet, 1988], para garantizar una relativa armonía. Todos estos pueden ser aspectos característicos de una determinada época (quizá también de una etnia, nacionalidad, o de una cierta moral); y/o, incluso, pueden ser característicos de algunas creencias políticas de una sociedad a la que pertenece el ser humano en lo específico.

Por otro lado, durante muchos años (quizá siglos), el ser humano mantuvo la tecnología combinada con las artes, tanto en sus actividades productivas como en la formación de los artesanos, en las escuelas llamadas «de arte y comercio», que aún existen hoy en día en algunos países. En Francia se las llamaba escuelas «de arte y oficios». Esta preocupación de los seres humanos en cuanto al uso tecnológico en sus actividades productivas está integrada y ligada a la esfera de los valores culturales (Willard, 1997), y es así como la ingeniería se ha impuesto en la conciencia social como un componente esencial de la cultura.

Las creaciones técnicas y sus aplicaciones demuestran el ingenio creativo y consciente de la especie humana, por lo que es posible concluir que, junto con los desarrollos ingenieriles realizados por ella, el ser humano ha experimentado los aspectos del homofaber, el homo sapiens, el homo socialis, el homo economicus y, en la actualidad, el homo informationalis (Abell & Oxbrow, 2002). Todos estos aspectos son específicos de una actividad absolutamente humanizante en relación con su entorno, es decir, lograr lo que se llama «civilización». Cuanto más desarrollada y floreciente sea una civilización, más valiosos serán sus valores espirituales.

Entonces, la ingeniería —que ha sido total y absolutamente creada y desarrollada por los seres humanos— y el entorno artificial que ha construido representan en sí un acto cultural, como lo subraya Heidegger [citado en Biemel, 1996]: «La creación técnica del ser humano se une a los otros componentes de la cultura espiritual, como son las artes visuales, el teatro, la música, la literatura, etcétera». Los objetos de su creación técnica le dan satisfacciones similares; en este caso, el ser humano tiene el privilegio de una mayor frecuencia o, incluso, de un contacto más permanente con ellos.

No es casualidad que Johanek [citado en Hubka, 1987] titulara su libro acerca del aparentemente árido, complejo y difícil campo de la construcción de maquinaria de una manera sumamente sugerente: Technical Aesthetic and Product Culture inMachine Building; y que Dietz et. al. caracterizaran el diseño industrial más bien como una forma de humanismo tecnológico (Dietz; Rosa, & York, 2009).

Finalmente, los creadores de la ingeniería deben saber que sus productos tienen un tiempo limitado de vida (obsolescencia programada), que tienen que funcionar bien y garantizar la seguridad necesaria. Para lograr ese objetivo, están obligados a conocer y a utilizar los datos y los métodos ofrecidos reciente y continuamente por la ciencia, la técnica y la tecnología; tendrán que usar materiales y técnicas adecuados, optimizar costes, y cumplir los plazos de entrega; además de mitigar los problemas ambientales que surgen por el uso, por ejemplo, con tecnologías limpias (solar, eólica, mareomotriz). Es necesario tener en cuenta los métodos de optimización para la ingeniería y sus subsistemas, mediante la utilización de modernas técnicas de cálculo.

A veces es necesario encontrar la solución óptima utilizando la simulación funcional de los productos en prototipos, o con técnicas de modelización, que necesitan métodos modernos de investigación basados en métricas cada vez más precisas. Estos aspectos forman parte tanto de la conducta ética de los creadores, como de la de los diseñadores de productos industriales (Moldovan, Saramet & Saramet, 1988). Ellos tienen que evitar los aspectos inciertos, el disimulo, el engaño, el ocultamiento de algunos componentes de peligro, o la depreciación física de los productos. Todos representan un acto de fraude moral que se considera inhumano. Las personas involucradas en la ingeniería deben estar plenamente informadas y deben conocer las tendencias actuales, ya que es bien sabido que la información tecnológica no dura mucho tiempo, y que la nueva información sustituye a la antigua constantemente. El papel de la información en la ingeniería moderna es esencial, desde el punto de vista de su cantidad y calidad, y también por la velocidad a la que se transmite en un sistema o entre sistemas.

El uso de las bases de conocimiento y su transmisión por Internet mejora esencialmente el periodo de elaboración-contribución de la nueva ingeniería. La preocupación científica por la investigación y el desarrollo tiene una contribución esencial a la generación y transmisión de la nueva información científica. Es obvio que un uso adecuado, económico y social de la información también será beneficioso para la humanidad.

Lamentablemente, la información de la ingeniería también puede ser manipulada, y se puede incluso cambiar su mensaje original. Esto ocurre cuando los intereses individuales o grupales, privados e incluso estatales, se interponen, por lo que aparecen contradicciones directas con los principios de la ética, la moral y el humanismo. Actualmente, es posible ser testigo de fraudes en la información en virtud de diversas formas, tales como practicar competencia desleal, o incluso utilizar la información en contra de los intereses sociales de la humanidad. Por ello, el ingeniero debe formarse sólidamente en valores, principios y un humanismo a prueba de todo (del poder político, económico, financiero, cultural, y/o social).

Como punto de reflexión final al tema del humanismo, es importante nombrar en este capítulo la pirámide de Abraham Maslow como referente de lo que cualquier persona (independientemente de si es ingeniero o no) busca lograr como ser humano. La pirámide de Maslow, o jerarquía de las necesidades humanas, es una teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow en su obra cumbre: Una teoría sobre la motivación humana, escrita en 1943, que posteriormente amplió (ver la Figura 1.1). Este autor formula en su teoría una jerarquía de necesidades humanas y defiende que, conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide).

La escala de las necesidades de Maslow se describe a menudo como una pirámide que consta de cinco niveles: los cuatro primeros niveles pueden ser agrupados como «necesidades de déficit» (primordiales), y al nivel superior lo denominó «autorrealización», «motivación de crecimiento» o «necesidad de ser». «La diferencia estriba en que, mientras las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, la necesidad de ser es una fuerza impelentev continua» (Maslow, 1943).

Figura 1.1 La pirámide de Abraham Maslow.

Fuente: Elaboración propia basada en <https://psicologiaymente.com/psicologia/piramidede-maslow>.

La idea básica de esta jerarquía es que las necesidades más altas ocupan la atención solo cuando se han satisfecho las necesidades inferiores de la pirámide. Las fuerzas de crecimiento dan lugar a un movimiento ascendente en la jerarquía, mientras que las fuerzas regresivas empujan las necesidades prepotentes hacia abajo en la jerarquía.

Según la pirámide de Maslow, existen:

•Necesidades básicas: son necesidades fisiológicas básicas para mantener la homeostasis (equilibrio); las más evidentes son:

○ Necesidad de respirar, beber agua y alimentarse.

○ Necesidad de mantener el equilibrio del pH, y de la temperatura corporal.

○ Necesidad de dormir, descansar y eliminar los desechos.

○ Necesidad de evitar el dolor, y de mantener relaciones sexuales satisfactorias.

•Necesidades de seguridad y protección: surgen cuando las necesidades fisiológicas se mantienen compensadas. Son las necesidades de sentirse seguro y protegido, dentro de ciertos límites en cuanto al orden. Las más representativas son:

○ Seguridad física y de salud.

○ Seguridad de empleo, de ingresos y de recursos.

○ Seguridad moral, familiar y de la propiedad privada.

•Necesidades de afiliación y afecto: están relacionadas con el desarrollo afectivo del individuo, y son las necesidades de:

○ Asociación.

○ Participación.

○ Aceptación.

Se satisfacen mediante las funciones de servicios y de prestaciones, que incluyen actividades deportivas, culturales y recreativas. El ser humano por naturaleza siente la necesidad de relacionarse con otras personas, de ser parte de una comunidad, de agruparse en familias, con amistades o en organizaciones sociales. Entre estas se encuentran: la amistad, el compañerismo, el afecto y el amor. Estas se forman a partir del esquema social.

•Necesidades de estima: Maslow (1943) describió dos tipos de necesidades de estima, alta y baja:

○ La estima alta: concierne a la necesidad del respeto a uno mismo, e incluye sentimientos tales como la confianza, la sana competencia, la maestría en lo que se realiza, los logros, la independencia y la libertad.

○ La estima baja: concierne al respeto de las demás personas: la necesidad de atención, el aprecio, el reconocimiento, la reputación, el estatus, la dignidad, la fama, la gloria e, incluso, el dominio y el poder (económico, político y/o social). La merma de estas necesidades se refleja en una baja autoestima y en el complejo de inferioridad.

El tener totalmente satisfecha esta necesidad apoya el sentido de la vida y ofrece una excelente valoración como individuo y como profesional, que tranquilamente puede escalar y avanzar hacia la necesidad de la autorrealización. La necesidad de autoestima es la necesidad del equilibrio en el ser humano, dado que se constituye en el pilar fundamental para que el individuo se convierta en el hombre de éxito que siempre ha soñado, o en un hombre abocado hacia el fracaso, que no puede lograr nada por sus propios medios.

•Necesidad de autorrealización o autoactualización: este último nivel es algo diferente, y Maslow utilizó varios términos para nombrarlo: «motivación de crecimiento», «necesidad de ser» y «autorrealización». Es la necesidad psicológica más elevada del ser humano, y se halla en la cima de las jerarquías. A través de su satisfacción se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad. Se llega a esta cuando todos los niveles anteriores han sido alcanzados y completados o, al menos, hasta cierto punto.

De lo descrito con antelación, se puede destacar que cualquier persona, independientemente de si es ingeniero o no, requiere conocer la pirámide de Maslow para convertirse en una persona íntegra, al cumplimentar todos los escalones de dicha pirámide. Por lo que el ingeniero del siglo XXI debe ser un profesional plenamente autorrealizado, que cumpla con integridad y humanismo todas las actividades que realice.

CONCLUSIONES

La práctica de la ingeniería comprende el estudio de factibilidad técnico-económica, de investigación, de desarrollo e innovación, de diseño, de acción, de evaluación, de gerenciamiento, de dirección y de la operación de todo tipo de componentes, de equipos, de máquinas, de instalaciones, de edificios, de obras civiles, de sistemas y de procesos; además de la logística de operación de los elementos anteriores en todo momento. Las cuestiones relativas a la seguridad y a la preservación del medio ambiente constituyen aspectos fundamentales que la práctica de la ingeniería siempre debe observar.

La formación del ingeniero en las instituciones de educación superior en casi todo el mundo ha obviado, desde hace mucho tiempo, tomar como fin último el aporte social de la profesión, lo que le daría un sustento sólido a la formación profesional. Se ha «olvidado» el concepto de educación que establece que «la educación ordena diversas cualidades, perfecciona al hombre, lo acaba o lo cumple». Lógicamente, este no es el único problema, ya que, si se sigue analizando esta cuestión, entendemos que «la educación es la formación de la personalidad», sobre lo que se encuentran argumentos como los siguientes:

• Los planes de estudio de ingeniería son formulados, obviamente, por ingenieros, normalmente ávidos de dotar al estudiante de los saberes indispensables para su tiempo; pero, habitualmente, descuidados en la formación humana. La mayoría de las veces todo termina con la identificación de una ética profesional (en el mejor de los casos), o bien con el aporte ecologista de la gestión ambiental (importante, sí, pero no suficiente).

• La definición misma del profesional, entendido como el cúmulo de conocimientos, experiencias, sentido común, creatividad, innovación, empuje, dinamismo y otras tantas características suaves (soft) que reclama el postmodernismovi.

• La obsolescencia programada de cualquier proyecto educativo frente a los resultados que produce. Hoy en día, los planes de estudio no pueden «probarse» ni «ajustarse» tratando de encontrar el camino más acertado para el titulado, simplemente porque no se sabe qué tipo de titulado se necesita. Aquí, la globalización de la economía lleva la mayor parte de culpa.