Manual de diagnóstico en osteopatía - Magga Corts - E-Book

Manual de diagnóstico en osteopatía E-Book

Magga Corts

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Beschreibung

Este manual le muestra las diferentes exploraciones osteopáticas que le ayudarán a diferenciar los diferentes cuadros patológicos de sus pacientes. Esto le facilitará la clasificación e identificación de los síntomas ilustrados por los mismos. Los numerosos Mind-Maps® presentados le ayudarán a esclarecer las relaciones anatómicas y funcionales de los órganos y estructuras. De esta forma adquirirá más seguridad en la definición del diagnóstico y tendrá elementos para decidir cuál es el procedimiento osteopático a seguir.

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Seitenzahl: 272

Veröffentlichungsjahr: 2014

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Manual de diagnóstico en osteopatía

Magga Corts

Título original: Diagnoseleitfaden Osteopathie

Copyright de la edición original: © 2012 Karl F. Haug Verlag in mvs Medizin verlage GmbH & Co. KG, Stuttgart, Alemania

Autor: Magga Corts

Traducción: Gemma Perramón

Diseño de cubierta: David Carretero

© 2014, Editorial Paidotribo

Les Guixeres

C/ de la Energía, 19-21

08915 Badalona (España)

Tel.: 93 323 33 11 – Fax: 93 453 50 33

http://www.paidotribo.com

E-mail: [email protected]

Primera edición

ISBN: 978-84-9910-433-1

ISBN EPUB: 978-84-9910-593-2

BIC: MXH; MQS; MQV

Fotocomposición: Editor Service, S.L.

Diagonal, 299 – 08013 Barcelona

Índice

Prefacio

1.  El diagnóstico en osteopatía

Introducción

El diagnóstico diferencial doble

2.  Exploración global

Aspectos básicos a considerar para las pruebas diagnósticas

Importancia de la postura

Mecanismo de acción de las cadenas miofasciales

Anamnesis

Inspección en posición de bipedestación

Visión general de la exploración

Procedimiento de exploración

Esquema de exploración para un patrón postural anterior

Esquema de exploración para un patrón postural posterior

Esquema de exploración para un patrón postural centrado

Descripción de los test para el esquema de exploración

Síntesis: procedimiento de exploración estructurado esquemáticamente

Test inicial

Esquema de exploración para un patrón postural posterior (problema parietal)

Extremidad inferior, test fasciales

Esquema de exploración para un patrón postural anterior (problema visceral)

Diagnóstico diferencial a través de los segmentos vertebrales

Esquema de exploración para un patrón postural centrado (problema craneal)

3.  Relaciones osteopáticas de las disfunciones viscerales

Hígado

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Vesícula biliar

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Estómago

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Bazo

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Páncreas

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Intestino delgado

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Intestino grueso

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Riñones

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Vejiga urinaria

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Útero/ovarios

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Corazón

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Pulmón/pleura/mediastino

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

Diafragma

Localización del órgano

Estructuras nerviosas, vasculares y fasciales

Correspondencias con otros órganos y estructuras fasciales y parietales

Indicaciones y contraindicaciones

Test específicos

4.  Las disfunciones parietales en un contexto osteopático

Articulación sacroilíaca

Estructuras fasciales, viscerales, musculares y biomecánicas

Estructuras neurológicas

Estructuras vasculares

Test específicos

Sínfisis púbica

Estructuras fasciales, viscerales, musculares y biomecánicas

Estructuras neurológicas

Estructuras vasculares

Test específicos

Columna vertebral lumbar

Estructuras fasciales, viscerales, musculares y biomecánicas

Estructuras neurológicas

Estructuras vasculares

Test específicos

Columna vertebral torácica

Estructuras fasciales, viscerales, musculares y biomecánicas

Estructuras neurológicas

Estructuras vasculares

Test específicos

Columna vertebral cervical

Estructuras fasciales, viscerales, musculares y biomecánicas

Estructuras neurológicas

Estructuras vasculares

Test específicos

Articulación temporomandibular

Estructuras fasciales, viscerales, musculares y biomecánicas

Estructuras neurológicas

Estructuras vasculares

Test específicos

Costillas

Estructuras fasciales, viscerales, musculares y biomecánicas

Estructuras neurológicas

Estructuras vasculares

Test específicos

Esternón

Estructuras fasciales, viscerales, musculares y biomecánicas

Estructuras neurológicas

Estructuras vasculares

Test específicos

Extremidad superior

Cintura escapular

Articulación del codo

Mano

Extremidad inferior

Articulación de la cadera

Rodilla

Pierna y articulaciones del pie

5.  Las disfunciones craneosacras en un contexto osteopático

6.  Relaciones sintomáticas

Dolor de cabeza

Dolor de cabeza idiopático

Dolor de cabeza sintomático según la región de la cabeza

Tensiones nucales

Dolor en el hombro

Dolor en el trocánter mayor

Irritación de los aductores en el muslo

Vértigo de origen vertebral

Epicondilitis medial/lateral

Dolor de rodilla

Hipercifosis de la columna vertebral torácica

Lumbalgia

Dolor del sacro

Dolor esternal

Dismenorrea

Dolor en las articulaciones del pie

Anexo

7.  Cuestionario de anamnesis (modificado por Heidrun Schäfer y Magga Corts)

8.    Glosario

9.    Elección del test de provocación

10.  Visión general de los test neurológicos

11.  Bibliografía

12.  Referencias de las ilustraciones

13.  Índice alfabético

Prefacio

Este Manual de diagnóstico en osteopatía pretende ser una obra de orientación práctica para los patrones de exploración a aplicar en cada caso individual. Las posibilidades de diagnóstico en osteopatía son muy individuales, y se discute ampliamente sobre cuáles son las mejores. Este manual está orientado directamente a los profesionales con el fin de que adquieran una visión general sobre las posibilidades de exploración existentes que les permitan clasificar de forma sistemática los síntomas concretos observados. El esquema está completado por un conjunto de tests específicos para cada uno de los órganos y estructuras. Los Mind-Maps® proporcionan una visión esquemática de las relaciones sistemáticas de órganos y estructuras parietales. Con este manual de diagnóstico se pretende proporcionar una visión esquemática con la posibilidad de entrar en detalles, pues la cantidad de posibilidades diagnósticas es muy amplia.

Esta obra proporciona indicaciones prácticas para la exploración de los pacientes y muestra los ámbitos con un riesgo especial. En el capítulo 1 se presentan las bases teóricas que fundamentan los métodos de exploración presentados en el capítulo 2. A continuación, en los capítulos 3 y 4, se exponen algunas posibilidades de exploración específicas en el ámbito visceral y parietal de gran relevancia práctica. En el capítulo 5 se presentan estrategias de exploración generales en el ámbito craneosacro. Los síntomas dolorosos y sus posibles causas desde un punto de vista osteopático son abordados en el capítulo 6, mostrando las numerosas interrelaciones sistemáticas existentes.

Durante toda mi formación anhelaba disponer de un manual de diagnóstico, y ésta fue la motivación para emprender este proyecto.

Quiero expresar mi agradecimiento a Heidrun Schäfer, con quien gesté la idea de la concepción de este libro durante la formación en osteopatía. Mi agradecimiento también para aquellos que han hecho posible la realización práctica de este proyecto, gracias a Gert Schäfer, Christian Blumbach, Uwe Rathay y Karin Leineweber, así como a todos aquellos que han participado apoyándome en el proyecto. Finalmente quiero expresar un agradecimiento especial a mi familia, siempre a mi lado aconsejando y actuando.

Magga Corts

1   El diagnóstico en osteopatía

Este capítulo le dará a conocer los conceptos básicos de la osteopatía, integrados en un concepto global que considera tanto el plano físico como el plano psíquico. Con la ayuda de este concepto será posible tanto la activación de las fuerzas de autocuración del organismo como la curación o disminución de síntomas aislados.

Antes del tratamiento se debe llevar a cabo una exploración detallada para hallar las lesiones existentes, de forma que se pueda iniciar y continuar el proceso de curación de forma efectiva y dirigida a un objetivo concreto.

Introducción

La osteopatía es un procedimiento integral de curación natural, es decir, todas las estructuras del cuerpo están conectadas entre ellas e interaccionan mutuamente. Existe una importante interrelación entre la estructura y la función.

De este modo, el cuerpo humano debe trabajar contra la fuerza de la gravedad. Esta fuerza actúa contra él, tanto en posición de bipedestación o sedestación como en decúbito. El sistema humano debe ajustarse permanentemente para alcanzar cierta estabilidad y equilibrio (tanto físicos como psíquicos). Si se consideran las diferentes posibilidades de movimiento como la marcha, la carrera o el salto, entre otras, en cada una de ellas y dentro de un movimiento encontramos siempre una nueva adaptación del cuerpo efectuada con el fin de mantener el equilibrio. Si se considera la presencia de factores de alteración intrínsecos tales como una movilidad corporal limitada (aquí también se incluye la movilidad metabólica), una alteración de las fuerzas de compresión o de tracción en el tronco por diferentes patologías, o de factores de alteración extrínsecos, como por ejemplo traumatismos, operaciones o accidentes, se desarrolla un sistema muy complejo que debe ser organizado pasando por el conjunto del sistema nervioso.

En los procedimientos de la medicina naturista, y por lo tanto también en la osteopatía, se parte de la base de que el cuerpo es capaz de alcanzar cierta homeostasis a través de sus propias fuerzas de autocuración. El cuerpo se adapta y compensa con el fin de neutralizar posibles influencias negativas, aunque también puede ocurrir que se llegue a un punto en el que se altere la funcionalidad fisiológica debido a que los requerimientos de adaptación son superiores a la capacidad del organismo.

La circulación, tanto la circulación en el conjunto del cuerpo como la microcirculación a nivel celular, es decisiva para la funcionalidad del organismo, puesto que trabaja para mantener la actividad y para regular posibles cambios o alteraciones tisulares. Se entienden por alteraciones tisulares las adherencias, las alteraciones fibróticas en el tejido o la transformación del tejido funcional en tejido no funcional. Lo más importante es que en el tratamiento osteopático no se tratan aisladamente las disfunciones parietales, viscerales, fasciales o craneosacras, sino que se trata al hombre en su globalidad sistémica.

La osteopatía no puede curar cualquier cuadro patológico. Una estructura tisular completamente destruida en su función es irrecuperable, pero el tratamiento osteopático puede representar una ayuda significativa para paliar los síntomas.

¿Qué es lo que se busca?

Se comprende el sistema, se constatan las posibles alteraciones y se busca la disfunción dominante (la región con mayor tensión) que hace que el cuerpo ponga en marcha las compensaciones y limita su funcionalidad.

En el cuerpo humano existen, además del sistema muscular, estructuras fasciales, esqueléticas, viscerales y craneales, relacionadas entre ellas y con efecto recíproco que están organizadas a través de un complejo sistema nervioso.

Aquí hablamos conscientemente de sistema muscular, puesto que los diferentes músculos trabajan de forma sinérgica o antagonista en el cuerpo, pero nunca de forma aislada, y también están sometidos a diferentes y variados factores de influencia.

Debido a las múltiples estructuras existentes y a las variadas exploraciones diagnósticas, en los temas que se exponen a continuación, se muestra una entre muchas posibilidades de comprender la complejidad existente, utilizando diferentes técnicas de exploración clínica. Y queremos remarcar que no queda garantizado que las técnicas o posibilidades aquí presentadas sean totalmente completas o exclusivas.

El diagnóstico diferencial doble

Cualquier proceso de exploración diferenciada requiere unos pasos de exploración determinados:

•  Anamnesis

•  Inspección

•  Exploración clínica y hallazgos (escucha, palpación, percusión, auscultación, test funcional, test de provocación, etc.)

•  Realización de un diagnóstico

•  Cuando se sospecha la existencia de contraindicaciones o cuando existen limitaciones legales relativas al ámbito de actuación del terapeuta, será necesario derivar el paciente a un médico.

Como se desprende del último aspecto expuesto, al realizar la exploración se debe tener en cuenta el denominado “diagnóstico diferencial doble”: al efectuar la exploración se debe comprender si el paciente es un caso para el tratamiento osteopático o si debe ser derivado primero a una exploración y tratamiento de medicina convencional.

Si tenemos bases que justifiquen la aplicación de un tratamiento osteopático, se plantea entonces la cuestión de fondo sistémico: ¿Dónde está situada la región de mayor tensión? ¿Qué otras estructuras deben ser analizadas de forma diferencial para poder establecer un diagnóstico? En este punto, el diagnóstico diferencial es muy importante.

2   Exploración global

En este capítulo aprenderá a abordar y explorar al paciente. Esto incluye la anamnesis, la inspección y la exploración física con la ayuda de diferentes pruebas o test. Los resultados obtenidos serán examinados en un contexto osteopático, valorados en consecuencia y formarán la base para la terapia aplicada a continuación.

Aspectos básicos a considerar para las pruebas diagnósticas

Puesto que el cuerpo humano está permanentemente sometido a la fuerza de la gravedad, mantener la posición erguida exige un control permanente del equilibrio. Si se produce un desplazamiento de la línea de gravedad del cuerpo, se produce también una modificación de la carga estática del mismo. Mediante los procesos de regulación neurofisiológica, la adaptación de la posición del cuerpo a esta magnitud de fuerza vertical deberá ser constante para mantener el equilibrio del conjunto del cuerpo con el mínimo consumo energético (ley de economía). Dichos procesos dependen, entre otros, de las informaciones provenientes de los diferentes propio, intero y exteroceptores. La funcionalidad del conjunto del sistema nervioso es muy importante.

Si consideramos esta situación en relación con un movimiento, la complejidad aumenta. Cuanto más ilimitada sea la interacción de las diferentes cadenas de fuerza miofasciales, menor será el esfuerzo energético que deberá realizar el cuerpo.

Si aparecen disfunciones en las regiones parietales, fasciales, viscerales y/o craneosacras, las cadenas de fuerza del cuerpo no pueden ser utilizadas de forma óptima, llegando a ser incluso no fisiológicas. La influencia del estado psíquico y mental será mencionada aquí solamente de forma marginal, aunque es muy importante. Esto provoca desequilibrios, también en relación con el metabolismo, sobrecargas estructurales y, en el peor de los casos, defectos estructurales, pues la estructura y la función se sirven mutuamente.

En posición de bipedestación, de sedestación y en movimiento, el cuerpo intenta compensar constantemente un desequilibrio controlado.

►Figura 2.1 Tipos de patrones posturales.

a Tipo posterior (línea de gravedad [LG] desplazada hacia posterior).

b Tipo normal (centrado) (la LG recae en la plomada).

c Tipo anterior (LG desplazada hacia delante)

Importancia de la postura

Desde la perspectiva del diagnóstico, especialmente durante la inspección clínica, se plantea la cuestión de si el paciente presenta un patrón postural anterior, posterior o centrado (►fig. 2.1a-c). El patrón postural indica la existencia de zonas de fuertes tensiones y puede proporcionarnos puntos que indiquen la disfunción dominante (un problema parietal, visceral o craneosacro; Barral, 2005; Croiber, 2006; Liem et al., 2005):

•  La existencia de un patrón postural posterior puede ser indicativo de la existencia de un problema parietal en la región de la columna vertebral, de la pelvis o de la extremidad inferior.

•  El patrón postural anterior indica más bien la existencia de una disfunción visceral del tórax, abdomen y/o la pelvis menor.

•  Si además se presentan inclinaciones laterales, éstas pueden ser indicio de la existencia de una disfunción unilateral. Las rotaciones aumentan la magnitud de la flexión/extensión/inclinación lateral.

•  Un patrón postural centrado con una tracción en el eje vertical central del cuerpo puede ser indicador de la existencia de una disfunción en la cadena central vertical de las fascias o del sistema craneosacro.

El hallazgo normal sería un patrón postural central (con pequeñas desviaciones en varias direcciones necesarias para el control del desequilibrio), sin las claras tracciones anteriormente descritas que pueden ser fijadas mediante el test de escucha en posición de bipedestación (ver ►pág. 14).

Mecanismo de actuación de las cadenas miofasciales

En la obra que nos ocupa se tratarán, entre otros aspectos, las cadenas miofasciales, puesto que éstas ponen de relieve la importancia de las estructuras musculofasciales en un contexto global (craneal, visceral y parietal) al tiempo que las integran de forma sistémica, Ya que, además de la importancia estática y dinámica, las fascias cumplen también una función metabólica (hemodinámica, bioquímica e inmunológica; Paoletti, 2001, pág. 146). Sobre este tema existen muchos modelos de pensamiento publicados desde diferentes especialidades, todos ellos justificados.

En esta obra hemos priorizado dos modelos para explicar lo que nos muestra la práctica clínica cotidiana: la combinación de un modelo de cadenas musculares funcionales (Richter y Hebgen, 2011) y un modelo de las tracciones fasciales (Paoletti, 2001).

Modelo de las cadenas musculares funcionales

Para el diagnóstico es muy importante tener en cuenta el efecto de la fuerza de la gravedad sobre el cuerpo en bipedestación, puesto que éste destaca el sistema de las tracciones musculares estáticas y la función de sostén de las fascias.

Si el paciente se coloca en posición de bipedestación para la exploración, se puede constatar cuál es la cadena muscular funcional dominante y cuáles son las fascias que están más sometidas a tensión.

En decúbito se relativiza esta función de sostén (el efecto de la fuerza de gravedad se modifica). Por ello, en esta posición es posible diferenciar suficientemente entre las tracciones fasciales dominantes y los músculos contraídos no identificables en posición de bipedestación.

El modelo de las cadenas musculares funcionales de Richter y Hebgen (2011), que presenta la importancia de las cadenas de flexión y de extensión en relación con el sistema craneosacro, destaca los músculos como fuerza impulsora (►fig. 2.2). Se trata de la función de los fascículos musculares y su efecto sobre las posiciones articulares.

La clasificación de las diferentes unidades motoras y de su comportamiento en la dominancia de la respectiva cadena (flexión, extensión) es funcional. Las zonas de transición de las unidades motoras, con su mutuo efecto de engranaje, dejan claros los posibles planos de las fuerzas de tracción alternantes (homolateral y contralateral).

El punto esencial es que los músculos trabajan en cadenas funcionales y no son regulados de forma aislada por el cerebro. Destaca la importancia de los grupos musculares que trabajan en forma de sinergistas y de antagonistas.

De este modo, tanto en la columna vertebral como en las extremidades, se alternan la flexión y la extensión. La dominancia de la cadena de flexión va acompañada de la abducción y de la rotación externa, y la cadena de extensión se acompaña de la aducción y la rotación interna. Este patrón de movimiento también se encuentra en el sistema craneal según Sutherland (Liem, 2009; Hartmann, 2008).

Una particularidad la representan las denominadas “zonas charnela” (Richter y Hebgen, 2011, pág. 99 y ss.). Éstas se encuentran en la región del complejo OAA (OAA: occipital, atlas, axis), en la pelvis y en el pie. De forma detallada, en el complejo OAA se trata de la importancia del atlas, en la región de la pelvis, de la importancia del sacro, y en el pie, de la importancia del astrágalo. Todas estas estructuras (atlas, sacro y astrágalo) tienen en común una fuerte dependencia de la compresión estática en su movimiento, creada por el propio peso. “El atlas se comporta como un menisco entre el occipital y el axis.” (Richter y Hebgen, 2011, pág. 97.)

En estos puntos tiene lugar una distribución de las fuerzas de compresión estáticas sobre todas las estructuras colindantes. Las inserciones musculares directas sobre estas estructuras no son realmente dominantes; en el astrágalo no encontramos ni una sola inserción muscular. Todavía tienen una influencia mayor sobre el atlas, el hueso sacro y el astrágalo los componentes de tracción y de fuerza con un efecto estático sobre el cuerpo. Si éstos no son fisiológicos o si la misma estructura está en disfunción (por ejemplo, astrágalo posterior), la fuerza energética no podrá ser conducida de forma óptima. Como consecuencia tendremos una movilidad reducida, una limitación de los movimientos, una carga no fisiológica de las estructuras colindantes y otras posibles disfunciones.

Estos aspectos serán especialmente importantes para la exploración en bipedestación, puesto que en esta posición domina la interrelación entre la fuerza de las cadenas musculares y el peso.

►Figura 2.2 Unidades motoras.

Modelo de las tracciones fasciales

El modelo de Paoletti, que describe las diferentes cadenas fasciales con sus “puntos de transmisión” (articulaciones y diafragmas), considera los músculos como motor del sistema, pero las fascias forman la unidad funcional y coordinan el sistema siguiendo un modelo de poleas (Paoletti, 2001, págs. 146 y 178).

Paoletti (2001, pág. 177 y ss.) describe las diferentes cadenas de fascias cuya función reside en tres puntos importantes:

•  La transmisión de fuerzas

Las fascias y los músculos transmiten las fuerzas en el cuerpo. Los músculos son el motor de esta transmisión de fuerzas, pero las fascias constituyen la unidad motora.

•  La coordinación y armonización de los movimientos

En la coordinación y la armonización de los movimientos se trata de canalizar la energía motora.

•  Amortiguación

La amortiguación resulta de la elasticidad de las fascias.

Con esto debemos expresar claramente que cualquier tipo de tejido del cuerpo posee propiedades elásticas en diferente magnitud. Un ejemplo de ello lo constituye la problemática con los defectos óseos de gran superficie que deben ser revestidos mediante implantes, en los que el material puede soportar grandes cargas mecánicas y es muy estable, pero también es muy rígido. Respecto a este material, el hueso posee una gran resistencia, pero también tiene propiedades elásticas.

Como consecuencia, estas cadenas de fascias son líneas de fuerza que “unen los extremos del cuerpo formando una unidad” (Paoletti, 2001, pág. 180).

Las características específicas de las diferentes fascias (grosor, extensión, densidad de las fibras, orientación espacial de las fibras) nos permiten deducir que algunas cadenas fasciales están sometidas a una mayor exigencia y/o a una carga más específica. Esto queda claramente reflejado si comparamos la estructura anatómica de las fibras del tracto iliotibial con el tabique intermuscular medial en el muslo. Según esto, las diferentes fascias también tienen distintos efectos:

•  Las fascias externas (nos referimos a la fascia cervical, la lumbosacra, la glútea y el tracto iliotibial) están más bien al servicio de la postura corporal (Paoletti, 2001, pág. 176, con referencia a A.G. Cathie).

•  Las fascias internas cumplen una función más de sostén.

No debemos olvidar que las fascias, a pesar de sus diferentes estructuras, están unidas entre ellas.

Paoletti (2001, pág. 180 y ss.) describe cadenas fasciales cuya transmisión de fuerzas actúa tanto en dirección craneal-caudal y viceversa, como de interior a exterior y viceversa, o en dirección oblicua (en determinados casos hacia el hemicuerpo contrario). Entre las numerosas cadenas encontramos las cadenas externas, las internas y las meníngeas, que pueden continuarse entre ellas en los diferentes “puntos de transmisión” mediante sus fascículos. Las fuerzas de tracción pueden ser desviadas en distintas direcciones.

Las cadenas fasciales externas hacen referencia a las extremidades superior e inferior. Pueden ser clasificadas en las cadenas fasciales anterior, posterior, medial y lateral (►fig. 2.3a-c).

►Figura 2.3 Cadena fascial externa (extremidad inferior).

a Cadena fascial lateral. b Cadena fascial anterior. c Cadena fascial posterior.

Según Paoletti, pertenecen a las cadenas fasciales internas, entre otras, la cadena fascial central (unión del diafragma abdominal hasta la base de cráneo y considerando la unión hasta las fascias de la pelvis) y la cadena fascial periférica. Esta cadena empieza en el perineo, se extiende por el peritoneo o la fascia transversal hacia el diafragma abdominal, pasa allí hacia la fascia endotorácica y se extiende por la cintura escapular hasta llegar a la base del cráneo.

Se entiende por cadena meníngea el recorrido de la duramadre craneal y espinal (desde el cóccix hacia el interior del cráneo pasando por el canal espinal; ►fig. 2.4).

Las cadenas disfuncionales fasciales pueden aparecer cuando la estructura pierde su elasticidad y movilidad. Entonces, esta región resulta alterada. “En lugar de transmitir y distribuir los movimientos armónicamente, se transforman en puntos de fijación que provocan irritaciones y alteraciones de la movilidad.” (Paoletti, 2001, pág. 190.)

El desencadenante puede ser, entre otros, la existencia de disfunciones viscerales, parietales o craneosacras, traumatismos, inflamaciones, cicatrices, infecciones o el estrés. El cuerpo llega a una situación de desequilibrio y desarmonía. La consecuencia será la aparición de trastornos circulatorios, dolor y alteración funcional.

Existen cadenas disfuncionales descendentes y ascendentes, aunque las primeras son menos frecuentes. Este fenómeno resulta del dominio de la postura erguida y de la confrontación con la fuerza de la gravedad.

La importancia de las fibras fasciales de sostén es considerada en la exploración en decúbito. En esta posición, los fascículos musculares activos que trabajan venciendo la fuerza de la gravedad soportan menos carga y predominan los fascículos fasciales. En esta posición también será posible distinguir de forma diferenciada los acortamientos musculares.

Para una descripción más detallada de las posibles cadenas disfuncionales, ver el capítulo 6 (►pág. 113 y ss.).

A continuación presentamos una serie de estructuras musculares y fasciales con múltiples influencias.

Los músculos con tendencia al acortamiento suelen ser músculos relacionados con la postura:

•  M. esternocleidomastoideo

•  M. elevador de la escápula

•  M. trapecio, porción descendente

•  M. pectoral mayor

•  M. erector de la columna

•  M. cuadrado lumbar

•  M. psoasilíaco

•  M. piriforme

•  M. recto femoral

•  Grupo de los aductores del muslo

•  Grupo isquiocrural

•  M. gastrocnemio

•  M. sóleo

•  Flexores de la extremidad superior para la mano y los dedos

Tendón central

•  Se trata de una estructura fascial de tejido conectivo que se extiende desde el perineo (diafragma pélvico y urogenital) a través del peritoneo hasta el diafragma abdominal, y a través del pericardio y el mediastino hasta la inserción en la base del cráneo (tubérculo faríngeo).

Estructuras con múltiples correspondencias:

•  Mm. escalenos

•  Diafragma cervicotorácico

•  Diafragma abdominal

•  Fascia toracolumbar

•  Diafragma pélvico, urogenital

•  Musculatura pelvitrocantérea

•  Cadena fascial meníngea

Anamnesis

La anamnesis constituye una parte extremadamente importante del proceso diagnóstico. El paciente conoce bien sus síntomas dolorosos y nos proporciona la información sobre su cuadro patológico con sus propias palabras. En este proceso, el terapeuta tiene la importante función de escuchar concentrado y efectuar preguntas clave. Éste debe contextualizar la información obtenida en el ámbito patofisiológico y sacar las conclusiones pertinentes. Tras la exploración física, el terapeuta habrá constatado determinadas disfunciones, por eso es importante que todavía no se establezca un diagnóstico tras la anamnesis. El tipo de exploración realizada debe estar abierta a cualquier resultado y no debe tener el objetivo de constatar las posibles suposiciones o expectativas creadas tras la anamnesis. Ésta es un diálogo estructurado. El paciente tiene tiempo de exponer sus dolencias y se crea la posibilidad de poder hacer preguntas intencionadas. La particularidad de este diálogo reside en el hecho de que, por un lado, el paciente tiene la oportunidad de decir todo lo que quiere/puede, y, por el otro, el terapeuta debe tener claro qué preguntas son importantes para él. Teniendo en cuenta esta base, se debe conducir la entrevista de forma sensible y decidiendo en cada caso cuáles serán las preguntas que se deberán o podrán plantear antes y durante la exploración.

►Figura 2.4 Disposición general de las fascias y sus uniones entre ellas.

En la entrevista de anamnesis se deberían tratar los siguientes bloques temáticos:

•  Síntoma principal:

•  ¿Cuándo ha aparecido (espontáneamente, lentamente)?

•  Localización del dolor, dolor irradiado, dolor durante la actividad o durante el reposo

•  ¿Qué mejora o empeora el estado del paciente?

•  ¿El dolor es permanente o intermitente? ¿En qué momentos del día aparece?

•  Aparato locomotor:

•  Molestias articulares.

•  Dolor del aparato capsuloligamentario

•  Dolor óseo

•  ¿Tiene problemas en varias regiones, de forma alternativa o siempre en el mismo lugar?

•  Problemas viscerales:

•  Digestión, estreñimiento, diarrea

•  Meteorismo, reflujo

•  Bronquitis, etc.

•  Enfermedades metabólicas

•  Síntomas que afectan la cabeza:

•  Dolor de cabeza, mareo, problemas de concentración

•  Senos nasales

•  Problemas dentarios, problemas de oclusión

•  Tinnitus

•  Ametropía

•  Sistema inmunológico:

•  Alergias

•  Infecciones

•  Sistema cardiocirculatorio:

•  Capacidad de resistencia física

•  Presión sanguínea

•  Sistema arterial

•  Sistema venoso, varices

•  Enfermedades de la piel

•  Enfermedades neurológicas

•  Región urogenital:

•  Retención de orina

•  Problemas de menstruación, etc.

•  Traumatismos, operaciones, cicatrices

•  Enfermedades padecidas

•  Alimentación, consumo de alcohol, hábitos tabáquicos

•  Sueño

•  Ritmo de vida diario/estrés, movimiento

•  Familia:

•  Enfermedades familiares

•  Antecedentes de cáncer

•  Diabetes mellitus

•  Enfermedades reumáticas

•  Anomalías genéticas

•  Última visita al médico, exploraciones preventivas, últimos hallazgos

•  Intervenciones quirúrgicas y prótesis:

•  Férulas contra el bruxismo

•  Ortodoncia

•  Material ortopédico:

•  Plantillas

•  Ingesta de medicamentos, alergias medicamentosas

En el anexo encontrará un ejemplo para la organización de un cuestionario de anamnesis (ver►pág. 140).

La calidad del dolor es muy variada. A continuación presentamos una visión general que nos puede dar indicaciones sobre la estructura y las características del dolor (Hinkelthein y Zalpour, 2005, pág. 7 y ss.):

•  Estructuras óseas, estructuras articulares, infecciones o inflamaciones en estas estructuras, metástasis:

•  Dolor que va en aumento

•  Dolor permanente

•  Dolor nocturno

•  Dolor agudo e inmediato a la carga

•  Rubor o mucho rubor cutáneo

•  Hinchazón

•  Sudor atípico

•  Alteraciones del sueño

•  Variaciones de peso

•  Cápsulas, ligamentos, ligamentos acortados o sobreestirados:

•  Dolor en reposo

•  Dolor más bien sordo

•  Empeoramiento del dolor con el movimiento y con la carga mantenidos, o al mantener una misma posición durante mucho tiempo

•  Disminución del dolor por un movimiento sin carga

•  Rigidez matutina al levantarse

•  Acortamiento o sobreestiramiento muscular:

•  Dolor claro

•  Empeoramiento con el movimiento y la carga mantenidos

•  Aumento del dolor con el movimiento sin carga

•  Dolor irradiado en el músculo

•  Trastornos de vascularización, arterial:

•  Dolor inmediato a la carga

•  Dolor más bien profundo

•  Empeoramiento con el movimiento mantenido

•  Dolor con calambres

•  Piel fría

•  Coloración pálida de la piel

•  Congestión venosa:

•  Dolor en reposo

•  Movimiento con/sin carga que reduce el dolor

•  Piel más bien caliente

•  Cansancio, extremidades pesadas

•  Coloración de la piel más bien rojiza-azulada

•  Extremidades hinchadas

•  Congestión linfática:

•  Piel fría y pálida

•  Extremidades pesadas

•  Extremidades hinchadas

•  Del SNC:

•  Alteraciones del estado de conciencia

•  Alteraciones de los sentidos

•  Alteraciones del sistema nervioso periférico (sensibilidad, fuerza):

•  Dolor más bien punzante

•  Irradiación radicular del dolor

•  Irradiación dolorosa siguiendo el recorrido nervioso

•  Disminución de la fuerza

•  Trastorno de la sensibilidad

•  Alteraciones del sistema neurovegetativo:

•  Alteraciones del sueño

•  Sudor atípico

•  Déficit de concentración

•  Cansancio

•  Toxicidad, alteraciones metabólicas:

•  Dolor que cambia y se desplaza su localización, dolor difuso

•  Dolor bilateral

•  Alteraciones endocrinológicas:

•  Alteraciones del sueño

•  Sudor atípico

•  Déficit de concentración

•  Cansancio

•  Cambios en los hábitos de bebida/comida

•  Cambio del apetito

•  Cambios en el peso

Si en la anamnesis o en el bloque de exploración se constata la presencia de lesiones neurológicas, será necesario llevar a cabo las pruebas neurológicas (anexo, ver►pág. 147 y ss).

Inspección en posición de bipedestación

La inspección empieza de hecho con el primer contacto personal entre el terapeuta y el paciente. La marcha, el saludo al estrechar la mano y la posición en sedestación que adopta el paciente, todo ello constituye una información muy valiosa registrada por el terapeuta (Croibier, 2006; Frisch, 2009).

La vitalidad (cansancio, decaimiento, la excitación o el estado de inactividad), el estado de ánimo (inseguridad, introversión, ganas de hablar), la expresión del dolor y lo más destacado del paciente son otras indicaciones importantes para la valoración del mismo.

El ejemplo de exploración que sigue a continuación representa una posible manera de explorar al paciente para comprender su mecanismo disfuncional y en cómo éste se desencadena. La inspección comprende la observación de la postura y del movimiento y la exploración cutánea del paciente con el objetivo de llegar a comprender completamente el funcionamiento de su sistema musculoesquelético. A continuación presentamos una pauta para la observación del paciente en los planos dorsal, sagital y ventral.

¿Qué observamos en el plano dorsal del paciente?

•  ¿Cómo están colocados los pies y las rodillas?

•  Simetría

•  Rotación interna/externa

•  Patologías del pie

•  Eversión/inversión

•  ¿Cómo se muestra el eje de las piernas?

•  Simetría

•  Genu varum, genu valgum, recurvatum

•  Coxa vara/valga

•  Posición de la pelvis:

•  Altura de las crestas ilíacas

•  Simetría del pliegue glúteo

•  Indicios de diferencia en la longitud de las piernas

•  Posición de la columna vertebral:

•  Escoliosis

•  Inclinación lateral

•  Tórax:

•  Simétrico

•  Simétrico durante la inspiración y la espiración

•  Posición en reposo durante la inspiración y la espiración

•  Posición de los hombros:

•  Simétrica

•  Alzada

•  Simetría del contorno de la escápula

•  Escápula alada

•  Posición de la columna vertebral cervical (CVC):

•  Recta

•  Inclinación lateral

•  Rotación

•  Tensión del cuello/nuca

•  De la cabeza:

•  Horizontal

•  Inclinación lateral

•  Rotación

•  Zonas de tejido conectivo que destacan

•  Piel:

•  Coloración, alteraciones de la piel (eflorescencias), cambios en la pigmentación

•  Tumores

•  Vello

•  Cicatrices, heridas

•  Hematomas, edemas, varices

La mejor manera de analizar el patrón postural es desde la visión lateral.

¿Qué se observa desde la posición sagital?

•  Posición de la cabeza:

•  Desplazada hacia dorsal/ventral

•  Torsión

•  Posición de la mandíbula:

•  Oclusión

•  Curvaturas de la columna vertebral:

•  Hiperlordosis, hipercifosis

•  Posición de la pelvis anterior/posterior

•  Torsión de la cabeza, de los hombros y de la pelvis

•  Forma del tórax:

•  Corte sagital en la región superior del tórax en comparación con la región inferior

•  Forma del abdomen:

•  Prominencia del epigastrio o del hipogastrio o vientre extremadamente plano

•  Cadera:

•  En flexión/extensión

•  Rodilla:

•  En flexión/extensión

•  Articulación superior del tobillo:

•  Anterior/posterior

•  Pie:

•  Inversión/eversión

•  ¿Qué regiones sostienen el cuerpo?

•  Tono de la musculatura del tórax, de la espalda, del vientre y de las piernas

¿Qué se observa en la inspección ventral?

•  ¿Cómo están colocados los pies y las rodillas?

•  Simetría

•  Rotación externa/interna

•  Patologías del pie